Creamos Juntas

¡Buenos días!

Estos días he estado muy liada en poner la página bien bonita y, al final, después de no sé cuántos cambios, no está quedando nada mal. Aún le quedan retoques, pero ya voy encontrándome a gusto tal y como va quedando. Quería una imagen limpia, con el color que escogimos más el blanco y, sobre todo, en la que se pueda pasear sin que canse la vista.

Una de las novedades ha sido la incorporación al inicio de unas portadas con cositas relevantes de Nannymoon y que espero te gusten. Hoy quiero hablarte de la sección Creamos Juntas que ya has podido ver anunciada en la portada. Se trata de una idea que tuve hace ya algún tiempo, cuando me daba cuenta de que empezaba muchas cosas pero igual por pereza o porque encontraba algo que me parecía más importante, dejaba a medias. Solo podía acabar aquello con lo que sentía algún tipo de compromiso o que compartía con alguien más. Así que dándole vueltas a la cabeza, pensé en crear este grupo. Se trata de un espacio sin presiones ni exigencias, donde cada una de nosotras se lo tome como su momento de tranquilidad. Compartiremos un diseño que yo misma me encargaré de preparar con sus explicaciones y fotografias paso a paso para que nadie se pierda. También tengo pensado poder encontrarnos una vez a la semana en directo (ya veremos con que programa) para compartir dudas, avances, un café…

Ya tengo el primer diseño casi listo. Hará falta muy poco; unas cuantas telas que tengas por casa, aguja, hilo y mucha ilusión. ¿La fecha de inicio? El 20 de octubre.

Así que ya sabes, si quieres saber un poquito más de esta locura o te fías de mi directamente, puedes apuntarte al grupo aquí mismo y esperar un correo donde te explico todo más detalladamente y donde te relevo un poquito más de este primer diseño.

¿Te animas? ¡Yo ya te estoy esperando!

Creamos Juntas

Ganchillo y tranquilidad

Ganchillo y mi tranquilidad

Es un buen momento para el ganchillo. Hace unos años costaba un mundo encontrar una buena tienda de productos que no fuera la típica de pueblo que tenía siempre las mismas lanas. Aún hoy sigo yendo a esta tienda de pueblo (soy de costumbres, que le vamos a hacer), pero si no encuentro lo que quiero o veo que ha puesto el precio a ojo, que también suele pasar, sé que hay muchísimas otras tiendas donde encontrar exactamente lo que busco. Esto me ha llevado a que cada vez practique más con la aguja. Además, siempre que me siento un ratito con mi labor (esto suena a viejita, lo sé), me siento mejor, más yo. Os cuento un poquito que me aportan un trocito de lana y una aguja.

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