excursiones entrevista

“La vida está llena de experiencias y de nosotros depende saber vivirlas para extraer la máxima esencia”

Como puedes ver, hemos cambiado la sección de entrevistas del domingo al viernes. Por mi situación estoy haciendo algunos cambios para no dejar de publicar pero también para estar más tranquila. ¡Espero que no te importe! Hoy tenemos una entrevista que nos hace plantearnos las salidas y excursiones con los más pequeños. ¡Tenemos a toda una experta! Te dejo con Montse. 

Me llamo Montse y mi blog es Mis chic@s y yo. Y ¿por qué mis chic@s? Soy trimadre de dos niñas y un niño. La niñas con 15 y 12, ya sumidas en plena adolescencia y el niño acaba de cumplir 9. Me gusta compartir momentos en familia, es una de las cosas que más me llenan, preparar actividades juntos, ya sean galletas, manualidades o viajes. Reconozco que disfruto mucho descubriendo cosas nuevas junto a mis hijos y mi marido. La vida está llena de experiencias y de nosotros depende saber vivirlas para extraer la máxima esencia. Por otra parte, siempre he tenido la firme convicción de que los niños deben recibir todo tipo de estímulos y vivencias para desarrollar su intelecto y su personalidad. Para resumir: es tan importante hacer un taller en un museo como perderse en un parque de atracciones. Dicen que en la variedad está el gusto y eso es lo que intento aplicar en mi vida familiar.

1. Montse, descríbeme en tres palabras tu vida como madre.

Amor, felicidad, paciencia.

2. Hoy vamos a hablar de un tema que no se ha tratado en el blog aún y, aunque no es emocional, seguro que sí de mucha utilidad: las salidas y excursiones con nuestros peques. En tu blog vemos que hacéis muchísimas salidas… ¿Cómo las organizas? 

Debo reconocer que si bien en el fondo soy algo caótica en la vida, el convertirme en madre de familia numerosa me ha enseñado a planificar, organizar y dejar poco al azar. No es lo mismo salir un domingo a la playa que preparar un itinerario cultural. Así que a veces planifico más y otras menos.

Normalmente, antes de salir de casa tengo un planning preparado y ya me he calculado el tiempo de coche, el presupuesto, los lugares que vamos a visitar, he comprado las entradas por Internet y tengo una idea de dónde y qué podemos comer. Sin embargo, a pesar de preparar un plan exhaustivo no suelo hacer partícipes a los niños de toda la información. Me gusta mucho jugar con el efecto sorpresa. Puedo decirles vamos a conocer Madrid y que los niños de repente se encuentren en el parque Warner. En casos como este (que reconozco que hago alguna que otra vez) el impacto que se produce en ellos no tiene precio.

3. ¿Cuál crees que es el principal consejo a seguir para que una excursión tenga éxito?

Ponerle mucha ilusión. Personalmente siempre me gusta aprender cosas nuevas y prepararme una excursión para explicar cosas a mis hijos me resulta muy motivante. Si los adultos lo viven con ilusión, son capaces de transmitir a los niños la pasión por lo que están viviendo.

4. ¿Crees que hay una edad mínima para organizar una excursión o los bebés también pueden disfrutar de estas salidas?

Para disfrutar de una excursión no hay edad mínima. A mi hija mayor la llevé a hacer un itinerario con 9 meses. Los hermanos pequeños siempre van a remolque de los mayores y desde muy bebés los he llevado a sitios. Aunque en este sentido sí que hay un elemento que encuentro de una importancia vital: adaptarse a las necesidades de los niños en el sentido de ofrecerles opciones de ocio adecuadas a su edad, o bien hacer visitas adaptándolas a sus intereses. Cubrir todas sus necesidades de sueño, horarios de comida, y mantenerlos limpios, por supuesto. Ante todo los padres somos los responsables de nuestros pequeños y los encargados de garantizar su seguridad. He visto bebés en viajes de turismo a países donde las condiciones de salubridad no eran las más idóneas, o meterse los niños en la mochila en rutas de senderismo difíciles, con pendientes escarpadas y pasos estrechos. Cuando he presenciado actuaciones de este estilo, he sentido bastante rabia.  

A  todos nos puede gustar disfrutar de planes de ocio que no sean compatibles con niños o bebés, pero creo, sin afán de aleccionar, que cuando tienes hijos debes priorizar y considerar si vale la pena asumir riesgos innecesarios. Un accidente puede tenerlo cualquiera, pero encuentro un absurdo caer en situaciones de peligro por hacer una actividad que nos llena a nosotros como padres, pero a los niños quizá ni les va ni les viene.

5. Y respecto a los adolescentes… ¿Cómo organizar una salida que no sea aburrida para ellos en esas edades tan difíciles?

En ese sentido creo que de momento tengo suerte porque todavía soy capaz de ilusionar a mis hijas con una salida familiar. Incluso alguna que otra vez han venido los amigos de las niñas. Aunque soy muy consciente de que irremediablemente llegará un día que encontraran aburrido venir con nosotros, aunque sea solo por pose. Es la ley de la adolescencia: siempre hay una etapa en la que ir con los padres resulta algo poco atrayente. 

6. ¿Aconsejas la preparación al máximo o mejor que haya algo de improvisación?

Mi propia experiencia es que cuando vas con niños, y más en mi caso, en el que entre la mayor y el pequeño van casi 7 años de diferencia, es mejor algo de planificación para poder encontrar actividades que se adecuen al rango de edad, o como mínimo que se alternen actividades satisfactorias para cada uno.

La planificación en mi casa es la clave del éxito, principalmente en los viajes de varios días de duración.

Por poner un ejemplo, cuando los niños tenían 2, 6 y 9 años viajamos unos días a Nápoles. No fue un viaje pensado para ellos, era uno de mis sueños, pero tampoco los quería dejar en casa, así que lo adapté a ellos de la mejor manera que pude. Semanas antes de salir, cada niño estuvo preparando actividades, el niño era muy pequeño así que nos limitamos a dibujos, cuentos,… Con la mayor preparamos una maqueta de una domus romana. Y con la mediana hicimos un trabajo buscando información sobre los diferentes tipos de Roma. Así que, antes de salir ya los llevaba empapaditos de cultura romana. Yo no me quedaba corta, cuando llegamos a la ciudad, me conocía cada calle y cada casa al detalle, como si hubiese estado allí toda la vida. Ni audioguias, ni cicerones. Es poco probable que a esas edades hubiesen aguantado un sin fin de visitas guiadas. Pero para eso me lo había preparado tanto: para explicarles lo que veían a su nivel, con anécdotas, acertijos o cosas divertidas. Nos pilló una tormenta en el templo de Apolo y allí aproveche para hablarles de la erupción. También cogía lapilli del suelo y los dejaba caer en sus pequeñas  manos desde lo alto aprovechando para explicar que esas piedras caían del cielo como la lluvia y les invitaba a imaginar a la gente que corría por las calles cubriéndose con almohadas para protegerse de esa lluvia tan peculiar. Nos acercamos hasta la playa para leer la carta sobre el testimonio que nos dejó Plinio el Viejo de la erupción. Los niños echaron mano de su capacidad de observación y crearon sus propias hipótesis. Incluso cuando nos llovió a cantaros (lástima, el tiempo no se puede planificar a largo plazo), la mediana contenta porque decía que así podíamos ver como funcionaba un impluvium. 

Algunos pensarán que menuda ocurrencia la llevar a tres pequeños a semejante empacho arqueológico… Pero aquí el único riesgo era que se aburrieran. Mientras no haya peligro y se cubran sus necesidades, la clave está en adaptar la salida a los niños. Y la prueba es que los tuve tres días a base de arqueología, lecturas  y pizzas pero os garantizo que, cada uno a su manera, lo vivió como una experiencia genial.

7. ¿Cuáles crees que son las principales ventajas de ir de excursión con los peques?

Lo primero creo que es una forma de afianzar los lazos familiares, de proporcionar tiempo exclusivo y de calidad, de compartir experiencias y de crear entre todos bonitos recuerdos.


No sé a ti, pero a mi personalmente no me importaría que Montse me organizara una excursión. No he estado en Italia, pero tal y como lo explica ella estoy segura de que los niños disfrutarían un montón. Y aprenderían, que también es importante :) ¡Muchas gracias Montse! Seguro que tus consejos nos van a venir muy bien. Y no olvideis pasar por su blog donde nos explica un montón de experiencias más. 

¿Tu también realizas excursiones a menudo? ¿Con peques o adolescentes? ¿Que te parece la manera de organizar las excursiones de Montse?

entrevista sobre la infertilidad

“La infertilidad es una época de decepción constante”

Un domingo más, un tema nuevo: la infertilidad. Un tema difícil como pocos… pero que muchas parejas pueden llegar a sufrir a lo largo de su vida. Pero mejor que nos explique su historia la protagonista de esta semana. Te dejo con Belén, de Doble Aventuras

Me llamo Belén, tengo tres hijos aunque siempre digo 2+1 porqué los primeros son mellizos. Soy la pesada de prevención de profesión y crafty de afición.

1. Belén, descríbeme en tres palabras tu vida como madre.

Pues mi vida como madre va desde plena, porque mis hijos me llenan como nunca lo ha hecho nada, hasta muy cansada, y más estas semanas que vamos empalmando virus infantiles una semana tras otra.

2. Hoy vamos a hablar de un tema difícil: la infertilidad. Como madre que has pasado por un período en el que no te era posible concebir, cómo describirías con tus palabras este concepto.

Es una época de decepción constante, y en parte diría que hay que pasar por todos los estados de duelo para superarla.

Primero pasas por la fase de negación: No, yo no puedo tener problemas de fertilidad, que soy muy jóven y eso sólo le pasa a las mayores de 35. (Yo tenía 26 cuando empecé la búsqueda del embarazo).

Fase de enfado: te enfadas con el mundo. La gente se mete donde no le llaman y te preguntan si no te piensas a procrear y te cabreas, porque no es tan fácil. Y te enfadas contigo misma porque no consigues el objetivo que te has marcado.

Fase de negociación: lees mil y un foros y te pones a darle vueltas a lo que “estás haciendo mal” y buscas cómo corregir esa situación… Cambias de alimentación, te tomas cosas naturales, controlas tu temperatura basal, etc. Pero por mucho que cambies e intentes tampoco funciona.

Fase de depresión: has hecho las mil y una, pero la de rojo sigue apareciendo, y además con la guasa de que se te retrasa y llegas a hacerte un test de embarazo, que por supuesto da negativo, para que caigas aún más hondo.

Fase de aceptación: llega el día que vas a una revisión con tu ginecóloga, le comentas que llevas meses buscando un embarazo que no llega, y mientras le hablas eres tú misma la que se da cuenta que tienes un problema diagnosticado desde los 19 años y que eso es lo que no te permite quedarte embarazada. Has encontrado la causa y finalmente lo aceptas y te decides a dar los pasos que hagan falta para ser madre.

3. Actualmente tienes tres peques pero, debido a la infertilidad, llegar a este punto no ha sido fácil. ¿Cómo fue ese tiempo de búsqueda?

Tras pasar varios meses buscando sin ayuda, una conversación con la ginecóloga me abrió los ojos. Tras varios análisis empecé tratamientos de reproducción asistida.

Primero tres ciclos de omifin (hormonas para que crezcan los óvulos), aumentando la dosis en cada ciclo, más ovitrelle (hormonas para que se desprendan los óvulos y se efectúe la ovulación) y relaciones programadas (te controlan por ecografía y te dicen cuando tienes que mantener relaciones con el futuro padre).

Eso no funcionaba, así que empezó a hacerse pruebas mi marido, y resultó que a mi SOP le añadimos una calidad espermática cambiante (un día hay espermatozoides por un tubo, rápido y de morfología genial, y otro día apenas hay bichines y los que hay ni se mueven ni tienen una buena morfología).

Con todo esto pasamos a fecundación in vitro (FIV) directamente, porque si hacíamos inseminación artificial y justo ese día la calidad espermática era mala era perder el tiempo y el dinero.

Así que empezamos la FIV, con los pinchazos diarios, hiperestimulación ovárica, la extracción de 22 óvulos, la fecundación en proveta, ver cuántos óvulos se fencundaban, la transferencia de embriones frescos y una nueva decepción…

Esos preciosos embriones frescos de grandísima calidad no quisieron quedarse con nosotros.

Pero llegados aquí no íbamos a tirar la toalla, así que al mes siguiente íbamos a probar la transferencia de embriones congelados, mis frigobebés, esos dos blastocitos (embriones de 5 días de vida) sí que se quisieron quedar calentitos en el útero de mami y de ahí salieron A y X.

4. A los 19 años te diagnosticaron Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP). ¿Cómo te tomaste esto? ¿Sabías que podría dificultar tu búsqueda en un futuro?

Desde que me vino la regla por primera vez que tuve retrasos en los periodos, reglas larguísimas y muy abundantes y dolorosas. Pero bueno, lo sobrellevaba y punto.

A los 19 decidí ir al gine por primera vez porqué ya tenía relaciones sexuales de manera habitual y aunque siempre tomaba medidas anticonceptivas, acababa sufriendo cada mes.

Una analítica y una ecografía confirmaron el SOP, porqué a parte de tener los ovarios repletos de folículos, tenía varios niveles hormonales alterados.

En ese momento no me planteé que pudiese afectarme en un futuro cuando decidiese ser madre, al contrario, quería dejar de sufrir por quedarme embarazada cuando no quería ser madre.

5. ¿Cuánto tiempo necesitasteis tu y tu pareja para poder concebir a los mellizos? ¿Fue más fácil la búsqueda del pequeño?

En total fueron 13 meses de búsqueda con los tratamientos incluidos. Con mis antecedentes y viendo lo que revelaban mis analíticas hormonales, la ginecóloga decidió que no tenía porqué esperar los típicos dos años de búsqueda sin resultados para empezar a probar tratamientos suaves.

En la consulta de fertilidad de la seguridad social casi se rieron de mí cuando fui diciendo que sólo llevaba medio año buscando, aunque llevaba el informe de mi gine. Según ellos era demasiado joven para empezar tratamientos por la seguridad social y me iba a tocar esperar en una magnífica lista de espera unos 7-8 años…

El pequeño llegó sin buscarlo, jejeje! Tras el embarazo de los mellizos, y según mi gine gracias a la lactancia prolongada en gran parte, mis niveles hormonales se pusieron en su sitio y los periodos empezaron a ser normales.

Y mira, la alineación de los astros quiso que N llegase a la familia.

6. ¿Crees que la sociedad está preparada para ayudar a parejas que no pueden tener hijos debido a la infertilidad? ¿O se nos “obliga” llegado un momento a tener descendencia?

Culturalmente creo que “choca” que una pareja no quiera tener hijos, aunque cada vez hay más que lo deciden así. Y a la vez se presiona a cualquiera que llega a los 30 o tiene pareja desde hace tiempo para que tenga hijos, aunque sea simplemente haciendo comentarios del tipo: a ver cuando os ponéis que sois los únicos, que se os pasa el arroz, que os vais a aburrir uno del otro antes de que lleguen los bebés… Bla bla bla…

7. Para finalizar, ¿Qué le dirías a todas las mujeres que quieren tener un pequeño pero no lo consiguen?

Que a veces un sprint se convierte en una carrera de fondo o de obstáculos, pero que la meta siempre llega y hay que seguir corriendo.


Una entrevista bastante dura pero con un final precioso. ¡Porque nunca hay que perder la esperanza! Gracias Belén, por contar con tanto optimismo tu historia sobre la infertilidad y por hacernos participes de ella. 

¿Que te ha parecido esta entrevista sobre infertilidad? ¿Crees que la sociedad está preparada para ayudar a las personas que sufren por este motivo? ¡Cuéntame!

madre y bloguer entrevista blog

Soy madre y bloguer

Ser madre y bloguer. Hoy te traigo una entrevista que me ha encantado hacerla y con la que he aprendido un montón. Vanesa, de Una madre como tú, nos habla tanto de su faceta materna como de bloguera. Porque ser bloguera y madre no es fácil ¿verdad? Aquí te dejo con ella. 

Me llamo Vanesa, tengo 39 años, soy madre de un niño de 5 años y una nena de 22 meses, y trabajo como SEO en una empresa de desarrollo web, aunque esto no tiene nada que ver con mis estudios. Mi pasión desde muy pequeña es escribir, y gracias al blog estoy pudiendo desarrollarla.

1. Vanesa, descríbeme en tres palabras tu vida como madre.

Mi vida como madre es aprendizaje, insomnio y felicidad.

2. ¿Y tres palabras que describan tu faceta bloguer?

Creo que las más adecuadas son crecimiento personal, pasión, superación

3. Eres una de las madres más leídas de la blogosfera. ¿Nos explicas el secreto?

No creo en fórmulas mágicas ni en fórmulas para triunfar, creo en ser tú misma y hacer lo que te apetece. Con tus virtudes y tus defectos, con tus caras y tus cruces. Cuando eres verdadera y auténtica y no intentas ser como nadie ni seguir los estándares para triunfar se nota. Y esto lo veo clarísimo cada vez que escribo un post y lo publico sin pensar: siempre son los más leídos.

Esos que escribes desde las entrañas y sin atender a ninguna regla más que escribir lo que realmente te sale de dentro, son los que hacen que la gente conecte contigo y les llegue.

Muchas veces escribo post con información que creo que interesará a mis lectoras, o para hacerles reflexionar sobre algo en lo que yo he estado pensando, pero por muy buenos que sean y por mucho que gusten y compartan nunca ninguno llega al nivel de los otros.

4. Te fue tan bien con tu primer blog sobre maternidad que abriste otro sobre blogging. ¿Cómo compaginas tu labor como madre de dos peques y dos blogs?

Francamente mal jajajajaaja. Mi tiempo de trabajo para los blogs es por la noche, así que cuando tienen una racha de dormir mal se me amontona el trabajo con los blogs, de hecho ser blogger lo tuve que parar unos meses porque me resultaba imposible atender todas las consultas que recibía, y no quería publicar y luego no poder contestar. Sé que hay quien no compartirá esto pero para mí lo primero son mis hijos y el tiempo de bebés es muy corto; muchas veces me frustro por no poder seguir mi plan de trabajo y no poder contestar el correo en varios días, porque me queda poco tiempo y tengo que ir priorizando; pero luego miro a mis niños y lo rápido que están creciendo y me alegro de estarlos poniendo a ellos en primer lugar.

5. Entiendo que cuando abriste tu blog sobre maternidad existían muchos menos blogs del estilo que hoy en día. ¿Qué piensas de este boom madre-blogger?

Realmente cuando abrí La Orquídea Dichosa ya empezaba el boom de los blogs, era justo la eclosión de la blogosfera maternal. A mi me encanta que haya tantos blogs, ¡ojala hubiera más! Una madre con blog es una madre que se informa, que comparte, que investiga… eso siempre es bueno. Pero además es una madre que encuentra su tribu, que se siente comprendida, acompañada, que sabe que siempre hay alguien que entiende como se siente, y eso es algo que necesitamos todas las madres.

6. Se habla mucho de la vida “Pinterest” (vida perfecta, fotografías de niños monísimos…) ¿Crees que es necesario tener esta vida para triunfar en la blogosfera o se valora más la realidad (aunque no sea tan bonita)?

En parte, sí. Creo que todos tenemos bastante de normalidad en nuestras casas, así que cuando vemos un blog queremos que nos entre por los ojos. Pero creo que hay una fina línea entre enseñar la cara bonita y enseñar la irrealidad. A mi me gusta ver fotos bonitas, pero igual que me aburre una persona quejándose todo el día y haciéndose la víctima, también me aburre alguien que sólo pone maravillas y fotos de catálogo, porque está claro que ambas mienten, y si algo me gusta en un blog es la autenticidad. En instagram sí que triunfan más las vidas pinterest, porque es una red muy visual y a todos nos entra por los ojos lo bonito, pero en cambio en un blog esto suele resultar muy impersonal y, si no se acompaña de historias que resulten reales, no gusta, no conecta.

7. Por último ¿algún consejo imprescindible para tener un blog sobre maternidad de éxito (y no morir en el intento)?

No creo que sea nadie para dar ningún consejo, pero cuando una amiga me pregunta siempre contesto que no tenga miedo a opinar, a mojarse, que no le importe hablar de temas ya tratados porque siempre surgen nuevos puntos de vista y nuevas informaciones. Y que se olvide de estadísticas, SEO y demás familia y que DISFRUTE. El resto irá surgiendo de forma natural.

Te voy a contar una cosa que seguro que sorprende a mucha gente, y es que soy tremendamente tímida; así que cuando voy a un evento y veo a alguien con quien aún no había coincidido me cuesta acercarme y saludar, ¡me muero de vergüenza! Por ello siempre agradezco mucho cuando alguien viene a presentarse, además de que me hace muchísima ilusión poder poner cara y voz a las personas con las que interactúo gracias al blog. Además soy una persona bastante dicharachera, así que una vez superada esa timidez inicial en seguida encuentro temas para enredarnos charlando.

Además, soy una persona a la que no gustan los conflictos, así que para que le ponga la cruz a alguien hay que buscarme, y mucho… me gusta creer que todo el mundo tiene buen fondo, así que para que llegue a pensar lo contario de alguien me lo tiene que demostrar con creces. Por eso mismo, porque no me gustan los conflictos, me lo pienso mucho antes de tratar en el blog temas que sé que serán polémicos, como todos los relacionados con la lactancia, pero al final siempre acabo haciéndolo porque creo que es necesario, que tenemos que hablar mucho de lactancia materna y sólo así conseguiremos normalizarla. Y creo que aunque hay mamás de biberón que se sienten afectadas cuando lo hacemos también consigues ayudar a muchas y que otras entiendan que cuando escribes no les quieres atacar, sino tender una mano, por si algún día la quieren tomar. Y también que entiendan que aunque no sea tu opción la respetas. Y eso no se consigue callando.


Como bloguer y futura mamá, me ha encantado esta entrevista. Siempre digo lo mismo, lo sé, pero es que para mi poder meterme un momentito en la vida de otra persona y que me pueda enseñar algo valioso es genial. 

¿Que te ha parecido la entrevista? ¿Tu también eres madre y bloguer? ¿Cómo lo compaginas?

destete lactancia Maternidad Continuum

Hoy hablamos del DESTETE

Todas las que queremos dar el pecho o las madres que ya dan el pecho se encuentran en la tesitura del destete. En algún momento tiene que llegar pero… ¿Quién lo decide? ¿El pequeño o yo? ¿Hay algún momento ideal? ¿Que hacemos si el destete es obligado por el trabajo? A todas estas preguntas nos responde Pilar de Maternidad Continuum. Y aprovecho desde aquí para darle la enhorabuena por el premio ganado de Madresfera. ¡Todo esfuerzo tiene su recompensa! Te dejo con Pilar:

Me llamo Pilar Martínez, soy farmacéutica, asesora de lactancia, IBCLC y mamá de dos niñas. Cuando tuve a mi primera hija mi vida cambió por completo. Muchas cosas que yo creía inamovibles empezaron a tambalearse, lo que estaba arriba se puso abajo y lo que estaba abajo se puso arriba.

En los inicios de mi maternidad, me sentí perdida, asustada, nerviosa, agobiada…y muy sola.

Hace ya casi siete años, me decidí por fin y abrí mi blog Maternidad Continuum que es casi mi tercer hijo.

Quiero ayudar a las madres que se sientan tan abrumadas como yo me sentí al convertirme en madre. Quiero ayudar a resolver sus dudas y a aumentar su confianza como mamás mamíferas que son. Quiero ofrecer mi mano para acompañarlas en sus crisis existenciales y no quiero que se sientan solas en su maternidad.

Creo profundamente en el respeto hacia las personas, tanto en el trato diario como en la forma de criar a nuestros hijos. Pienso que nuestra forma de tratarlos, puede ayudar a cambiar la sociedad.

1. Pilar, descríbeme en tres palabras tu vida como madre.

Amor, felicidad y organización ;)

2. Tenía muchas ganas de hablar de este tema que aún no se había tocado en el blog: el destete. Explícanos en que consiste.

Destetar significa dejar de dar el pecho a un bebé o niño. Puede ser destete parcial si sólo estamos dejando algunas tomas del pecho (como cuando volvemos al trabajo tras la baja maternal o el destete nocturno) o destete total que es cuando eliminamos por completo las tomas de pecho.

3. El destete es algo que tememos todas las madres que vamos o estamos dando el pecho. ¿Se puede destetar sin sufrimiento ni para el niño ni para la madre?

Claro que se puede. Se necesita mucha paciencia, empatía y cariño, pero se puede.

4. ¿Hay una edad recomendada o natural para que el destete o este se puede hacer cuando la madre desee?

La Organización Mundial de la Salud recomienda dar el pecho en exclusiva durante seis meses y combinado con otros alimentos durante al menos dos años. y a partir de eses momento continuar hasta que la madre y el niño quieran. Por tanto no hay ninguna recomendada para el destete. Esa es una decisión que debe tomar cada madre y cada niño en función de sus necesidades y sus deseos.

5. Hace unas semanas hablábamos de la lactancia prolongada ¿influye de algún modo el éxito del destete con los meses en los que se da de mamar?

No exactamente. Sí que es cierto que hay unos meses en los que será más sencillo el destete si nos enfrentamos a él, pero no depende de los meses que haya durado la lactancia… más bien, depende de la maduración del bebé.

6. ¿Qué significa para ti destetar de forma respetuosa?

Para mi, destete respetuoso es el que se efectúa respetando las necesidades tanto de la madre como del bebé. Un bebé que no quiere seguir mamando no debería ser obligado a hacerlo… e igualmente, una madre que no quiere seguir amamantando, que no es feliz haciéndolo y que se siente mal, debería pensar en dejarlo porque se supone que la lactancia es algo satisfactorio.

 7. Y ya por último, ¿algún consejo básico para poder destetar sin traumas ni para el niño ni para la madre?

Como decía hace falta mucha paciencia y cariño. Si es la madre la que quiere destetar debe tener en cuenta que el niño puede estar mucho más demandante de cariño, ya que el pecho no es sólo alimento y que es conveniente que esté muy pendiente de él para que no sienta que ha perdido el amor de mamá.

En cuanto a trucos prácticos a veces funciona la distracción, el ofrecer alimentos o agua en lugar del pecho, ir acortando las tomas poco a poco, etc.


Como nos explica Pilar, el destete respetuoso tanto para la madre como para el bebé es la mejor forma de entrar en una nueva etapa. Aún está muy lejos ese momento para mi, pero estoy segura de que la paciencia y pensar en lo mejor tanto para el pequeño como para mi, será la solución ideal.

¿Cómo llevaste tu el destete? ¿Y tu pequeño o pequeña? ¿Algún truco para superar esta etapa de forma satisfactoria?

bebés prematuros

Hoy hablamos de BEBÉS PREMATUROS

Cuando Marian del blog Diario de una madre del siglo XXI me propuso hablar sobre bebés prematuros (desde su propia experiencia), me dio miedo no hacerlo bien. Es un tema muy delicado y que a muchas de nosotras se nos pasa por la cabeza en el momento del embarazo. Pero Marian lo trata de forma tan dulce y normalizada que estoy segura de que aprenderemos mucho con su experiencia. Aquí os dejo con ella. ¡Que disfrutéis la entrevista!

Me llamo Marian, tengo 37 años y soy madre de dos niños: uno de 3 años y medio y otro de casi 2. Soy periodista y en la actualidad ejerzo como freelance, y, como no me puedo estar quieta, estoy haciendo el doctorado en Filología Hispánica, aunque mi pobre tesis va muy despacito. Abrí mi blog, Diario de una madre del siglo XXI, hace año y medio para compartir mi experiencia como madre, ya que necesitaba un lugar de desahogo tras el nacimiento prematuro de mi segundo hijo. Con el tiempo el blog fue evolucionando y, además de maternidad, hablo de mi otra gran pasión: los libros. Sobre todo de literatura infantil, pero de vez en cuando también de alguna de mis lecturas. A veces me planteo abrir un segundo blog dedicado a los libros, pero, de momento, la vida ya no me da para ocuparme de tantas cosas.

1. Marian, descríbeme en tres palabras tu vida como madre.

¿Sólo tres? Con lo que me gusta enrollarme… Bueno, allá van: aprendizaje, felicidad… y… cansancio.

2. Hoy vamos a hablar de un tema difícil pero necesario: los bebés prematuros. Explícanos tu experiencia.

Es un tema muy duro y, aunque a veces he hablado de él en el blog, nunca lo he contado entero. Hoy compartiré con vosotros una versión (reducida) de mi experiencia. Cuando estaba en la 30ª semana de embarazo, sufrí un desprendimiento de placenta, por lo que tuvieron que hacerme una cesárea de urgencia.

Entre otras cosas, mi bebé, que pesó 1,5 kilos, nació con la enfermedad de la membrana hialina debido a que sus pulmones estaban poco desarrollados. Durante la primera semana estuvo muy grave y los médicos nos prepararon para lo peor, porque no parecía capaz de salir adelante. Sufría apneas muy prolongadas, tuvo una hemorragia pulmonar y cada vez era más difícil rescatarle. Creo que jamás he llorado y sufrido tanto como entonces. Incluso ahora, cuando os lo estoy contando, se me vuelven a saltar las lágrimas. Por suerte, mi hijo es un luchador y, gracias a la ayuda de un equipo médico infatigable, los “episodios” se fueron reduciendo hasta desaparecer. También el resto de aspectos fue a mejor. Dos transfusiones de sangre, no sé cuántas radiografías, electrocardiogramas, una punción lumbar… Al pobrecito le hicieron de todo. Estuvo casi dos meses en Neonatos, pero cuando salió de allí era un niño sano. Con tendencia a sufrir enfermedades respiratorias y un serio retraso madurativo, al que poco a poco vamos ganando la partida, pero sano.

3. ¿Te planteaste en algún momento del embarazo que esto podía pasar?

Nunca. Tuve un embarazo normal, a excepción de un leve sangrado en el primer trimestre, al que los médicos no dieron importancia. De hecho, jamás pudieron decirme a qué se debió el desprendimiento de placenta, ya que no cumplía ninguno de los parámetros por los que suele darse. Me tocó, simplemente. Jamás pensé que me podría encontrar en esa situación, al igual casi ninguna de las madres de las que conocí en Neonatos. Cada una estaba allí por un caso distinto, pero sólo una sabía de antemano que su embarazo, que era de riesgo, podía terminar junto a una incubadora.

4. Una vez tienes a tu pequeño en los brazos ¿cómo llevas personalmente esta nueva situación? ¿Y tu pareja?

Mi hijo estuvo con un respirador diez días. No pude cogerle en brazos hasta que se lo quitaron, sólo tocarle. Tenía tanto miedo a que se fuera sin haberle cogido en brazos ni una vez… En cuanto los médicos nos dieron permiso para cogerle en brazos sentí una alegría indescriptible. Mi marido estaba aterrado. Era tan pequeñito y tenía tantos cables y vías… Tuvimos la inmensa suerte que nuestro hospital era maravilloso. Neonatos estaba abierto las 24 horas del día para los padres, se practicaba el Método Canguro y todo el personal sanitario fomentaba la lactancia materna. Incluso en nuestro caso, con el peque sedado y con un tubo respiratorio, nos ayudaron un montón y mi pequeño sólo se alimentó con leche materna desde el principio (las primeras dos semanas por sonda).

Creo que todo eso fue fundamental para la recuperación de mi hijo y, cuando con casi dos meses y poco más de 2 kg. de peso nos fuimos a casa, estábamos felices y asustados. Porque la cosa no acababa al salir de Neonatos, sino que empezaba un nuevo período marcado por revisiones médicas, pruebas y rehabilitación, además de los cuidados normales de un bebé.

Me preguntabas por mi pareja. Pues tengo que decir que mi marido es un héroe. Con mi hijo mayor siempre pensé que era un padre estupendo, pero después de esta experiencia, en la que cuidó de todos nosotros con tanto cariño y dedicación, creo que es el mejor padre y marido del mundo.

5. Por lo que he leído en tu blog, ya eras madre de un pequeño cuando pasasteis por este momento. ¿Cómo llevaste el hecho de tener a tu hijo pequeño en el hospital y al grande en casa?

Fue muy difícil. La mayoría de los padres que estaban en Neonatos eran primerizos, así que prácticamente vivían allí, sobre todo las madres. Iban a casa el tiempo justo de dormir unas horas, darse una ducha y cambiarse de ropa. Yo tenía que compaginarlo con el cuidado de otro niño y eso lo complicaba todo. Por suerte, la familia se volcó. Las abuelas y los tíos fueron la mejor ayuda y mi marido y yo nos turnábamos para estar con ellos, aunque todo fue aún más difícil cuando a él se le acabó la baja por paternidad. Recuerdo vivir con una sensación de culpa constante: por no dedicarle más tiempo al mayor o por no estar junto al pequeño y dejarle “solito” en el hospital. Encima el mayor, que aún no tenía los 2 años, no entendía nada. El bebé había llegado, pero él no lo había visto. Papá y mamá todo el día fuera de casa, él de mano en mano y, como los niños son muy perceptivos, notaba la preocupación y la tristeza. Todo eso tuvo sus consecuencias en mi hijo mayor, claro, que se manifestaron posteriormente en unos fuertes celos, aunque ahora adora a su hermano pequeño.

6. Cuéntanos como fue el momento en el que dijiste: ¡mi bebé está perfecto!

Bueno, a nivel de salud mi bebé está perfecto desde que salió de Neonatos y eso da una gran sensación de alivio.

Pero las secuelas de los bebés prematuros siguen después del hospital. Quiero subrayar eso, porque parece que siempre que hablamos de prematuros la gente cree que, una vez salidos de Neonatos, ya son como cualquier otro niño y no es así.

Cada uno en grado distinto, claro, pero casi todos los niños con los que coincidí en Neonatos han tenido que hacer algún tipo de rehabilitación (ya por no hablar de otras cuestiones médicas). El bebé no ha tenido tiempo para desarrollarse del todo y eso puede implicar un retraso en el desarrollo físico y/o cognitivo. En el caso de mi hijo, hemos asistido a rehabilitación en un Centro de Atención Temprana hasta esta misma semana, que le han dado el alta, por lo que estamos de celebración. Los bebés prematuros, según dicen los profesionales, tardan entre 2 y 3 años en “ponerse al día” con los nacidos a término, no sólo en el peso, sino también en el desarrollo. Ha sido un trabajo duro, pero es un luchador y lo ha conseguido. En casa estamos tan felices que no tengo palabras para expresarlo.

7. Ahora tu niño pequeño ya no es tan pequeño (ya tiene más de año y medio si no me equivoco) y está perfectamente. ¿Qué le dirías a todas las madres que están pasando por un momento como el tuyo?

A los padres que están ahora mismo junto a una incubadora quiero enviarles todo mi cariño y decirles que mantengan la esperanza y la fuerza. Esos niños, que parecen tan frágiles, son unos luchadores de primera. Sé que, dentro de las diferencias de gravedad de cada caso, siempre es duro. Ningún padre está preparado para ver a su hijo en una incubadora, rodeado de máquinas y cables, y escuchar angustiosos partes médicos. Ni para llegar a casa con una cuna vacía, dejando a su pequeño en un hospital, aunque sepa que en ese momento es donde debe estar. En Neonatos hay mucho dolor, confusión y tristeza, pero también mucho amor. Y es necesario aferrarse a ese amor para afrontarlo.


El peque de Marian es un valiente y un luchador, al igual que toda la familia. Muchísimas gracias por querer compartir este momento tan duro con nosotros y mostrar una parte de ti que sé que no debe ser fácil. ¡Cada día estoy más contenta con esta sección! ¡Un abrazo muy muy fuerte Marian!

¿Conocías a Marian? ¿Que te ha parecido la entrevista? ¿Conoces algún caso de bebé prematuro? 

Hoy hablamos con una MATRONA

Un domingo más, aquí estamos. Esta semana con Jade, de Matrona Online. Hablando de forma egoista, me ha encantado realizar esta entrevista porque tenia mil dudas que me ha solucionado con sus palabras. Te dejo con ella ;)

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Me llamo Jade y tengo 31 años. He dedicado buena parte de mi tiempo a estudiar (pese a que de adolescente no era muy buena estudiante), me fascina todo lo que podemos llegar a conocer y he caído en ese bucle en el que cuanto más sabes, más necesitas saber. Aún no tengo hijos (perrunos solamente, familia numerosa además). Soy de todo un poco, aunque ejerzo como matrona.

1. Jade, tienes un blog muy leído sobre maternidad en general. Explícanos como surge la idea de escribir este blog.

La idea surgió de las dudas de mis amigas embarazadas. Una de ellas tiene un blog y pensé que sería buena idea hablar de vez en cuando de temas que pudieran interesar a las embarazadas. Y así empezó… ¡pensando que sólo me leerían ellas!

2. Además del blog, tenías hasta hace poco consulta física en Madrid ¿verdad? ¿Qué es lo que más te gusta de esta profesión?

Hace unos pocos meses que dejé la consulta. Fue una decisión que me costó muchísimo tomar, era una actividad muy gratificante. El vínculo que se crea con una pareja es especial, se comparten miedos e ilusiones, se mantiene un contacto muy personal. Tenía la ventaja de que podía dedicar mucho tiempo a cada consulta (¡creo que ningún día llegué a salir a mi hora de la clínica!), para mí era un lujo poder atender durante más de 1 hora una consulta de lactancia, he aprendido mucho de las madres, no sólo ellas de mí. Desgraciadamente en la sanidad pública falta mucho personal, por lo que las consultas duran un suspiro. Tuve que dejarlo por incompatibilidad, pero me encantaría retomarlo en un futuro no muy lejano.

3. Como embarazada, sé que a veces nos ponemos algo pesadas con nuestros síntomas y es la matrona la persona que se encarga de tranquilizarnos. ¿Cuál dirías que es la parte más difícil de esta profesión?

No creo que os pongáis para nada pesadas, prefiero un millón de veces a una embarazada que consulte constantemente dudas que a otra que piense que es mejor no leer ni informarse. Como he dicho antes, existe un bucle en el que cuanto más sabes, más necesitas saber. Para mí la mayor tranquilidad la da la información y el saberse en buenas manos. Esa confianza sólo se logra resolviendo hasta la más mínima duda.

La parte más difícil es todo de lo que no hablo en el blog. Creo que tengo el mejor trabajo del mundo, pero por muchos avances que haya siguen sucediendo cosas terribles. Atender un parto de una mamá a la que acaban de comunicarle que su bebé no tiene latido cardiaco es demoledor. Estar en una ecografía de una embarazada rodeada de cardiólogos que estudian cómo operar en cuanto nazca a su hijo con una grave malformación en el corazón… Menos mal que son casos excepcionales, pero aunque seamos profesionales somos personas, es inevitable llevarte a casa un poco de su dolor en estos casos.

4. ¿Te has encontrado con situaciones desagradables en la consulta? ¿Cómo las gestionas?

Pues a menudo… las profesiones sanitarias (junto con los maestros) son las que más agresiones reciben. Hemos tenido que avisar a seguridad cuando algún familiar ha perdido los papeles, he tenido que consolar a una mujer en urgencias llorando desconsolada al saber que había abortado porque decía que si su pareja se enteraba la iba a dejar, alguna mujer se ha sincerado contándome que es víctima de malos tratos, he tenido que reparar desgarros brutales en mujeres con ablaciones y, una menos grave pero más habitual, he tenido que lidiar con los acompañantes de alguna mamá reciente que han soltado todos los tópicos posibles por su boca, por ejemplo: mamá que quiere colechar y amamantar, acompañada de su madre que insiste que con el poco pecho que tiene su leche no alimentará, que si mete a su bebé en la cama jamás querrá salir de ahí, que lo malcría llevándolo en brazos, que sin biberón no sabe cuánto come su hijo y llora por hambre… ¿Sabes una cosa que hacía en la preparación al parto y me encantaba? Los días que hablábamos de lactancia y cuidados y sueño del bebé pedía que vinieran los futuros abuelos a la clase también. No sólo servía para que los papás recientes no tuvieran que estar dando explicaciones en pleno postparto, sino que los abuelos se sentían muy agradecidos de que alguien contara con ellos y les refrescara la memoria en cuanto a lo que necesita un bebé. ¡Eran clases geniales!

5. Todas las matronas son distintas, pero ¿qué tres cualidades crees que debe tener una buena matrona?

¡Muy distintas! Me parece que la principal es querer mantenerse actualizada (y hacerlo). Lo que hoy está recomendado, en 7 años cambia por los nuevos estudios científicos. Si pensamos nada más recibir el título que ya lo sabemos todo, pronto nos quedaremos obsoletas. Además en ciencia no es todo blanco o negro, es interesante indagar cómo trabajan en otros lugares y qué resultados tienen.

Las otras cualidades (pero no menos importantes) son el respeto y la empatía. Pongamos que soy una crack, que estoy al tanto de toooda la evidencia científica en obstetricia hasta la fecha. Si me creo que yo lo valgo y que la mujer (bobita ella) no sabe de lo que va esto, que no ha estudiado… mal vamos. La evidencia dice que lo mejor es el pecho, pero la realidad es que hay mujeres que optan por la lactancia artificial, ¿quién soy yo para cuestionarle esto a una mujer?

Alguna vez me ha pasado que he atendido un parto que ha ido rapidísimo, en el que no ha dado tiempo a epidural, partos naturales, salvajes, intensos, sin la más mínima complicación… y en los que la mujer se ha quedado horrorizada después de comentar yo “¡menudo parto más bueno has tenido!” porque ellas no lo deseaban así en absoluto. Los protocolos y la evidencia están muy bien para guiarnos, pero no podemos dejar de escuchar a la mujer y aceptar lo que desea. Ahora para mí un buen parto es aquel en el que se han cumplido las expectativas de la mujer. Ni más ni menos.

Y por supuesto, fuera del parto, hay que dejar de “echar broncas” a las embarazadas por engordar (con explicar los riesgos es suficiente), hay que dedicar tiempo a orientar en anticoncepción, porque no todas las mujeres valoran igual todos los anticonceptivos… una buena matrona tiene que saber ponerse en la situación de cada mujer y respetar sus decisiones sin cuestionarlas.

6. Además de matrona, eres sexóloga. ¿Cuál de las dos profesiones te gusta más?

Matrona. Sin duda. Me parece más bonita mi labor, pero además me parece que es más fácil de llevar a cabo. Me explico: quien sufre de alguna disfunción sexual (eyaculación precoz, vaginismo, impotencia, anorgasmia…) tarda una media de 4 años y medio en consultar con un profesional. No somos profesionales conocidos, la mayoría de la gente acude para esos problemas a un médico, cuando el médico tiene unas pocas horas de formación en sexualidad a lo largo de toda su carrera, o a un psicólogo (yo estudio psicología y la sexualidad ocupa 1 sólo tema de una asignatura), como sexóloga tengo 2 años de formación de postgrado.

Falta difusión de la profesión, falta que se sepa que, además de para tratar esas dificultades, estamos para ayudar a solucionar problemas de pareja que nada tienen que ver con temas de genitales: convivencia, celos, rutina… Y la grandísima olvidada, la educación sexual. Me encanta la divulgación y sería feliz con algún proyecto educativo en este campo, pero el dinero que se destina a ello es ridículo. Cuando acabe psicología quiero aunar mi labor como matrona y como sexóloga en temas de infertilidad, de cambios en la pareja tras la llegada de los hijos, etcétera.

La labor de la matrona es mucho más conocida y está más valorada. Cuando digo que soy matrona, la gente sabe lo que hago, cuando digo que soy sexóloga se piensan que me sé todas las posturas del Kamasutra… y ya. Cuesta más llegar a la gente, sobre todo teniendo en cuenta que casi siempre que atiendo a alguien como matrona lo hago en una situación feliz para la pareja y cuando atiendo como sexóloga recibo a gente agobiada con su problema.

7. Por último, y desde tu visión como matrona. ¿Qué opinas de toda la polémica que ha generado la vacuna de la tos ferina?

Creo que las polémicas con las vacunas son cíclicas. La hay con la tos ferina, la hubo con la varicela, con la del VPH, con la meningitis… cada vez que hay un brote o aparece en los medios alguna muerte por una enfermedad evitable saltan las alarmas. La salud comunitaria es la disciplina encargada en organizar todo el tema de vacunas. Los calendarios de vacunación son así porque se han estudiado para ofrecer el mayor beneficio con los menores inconvenientes, teniendo en cuenta la dispersión geográfica de cada enfermedad. La vacuna de la tos ferina está incluida en la vacuna del tétanos. ¡Se ha cambiado tantas veces su pauta que ya he perdido la cuenta! Antes se recomendaba a los 14 años la última dosis y luego recuerdo cada 10 años, luego se eliminó ese recuerdo. Y ahora resulta que los bebés no reciben anticuerpos de sus madres y están desprotegidos hasta que pueden vacunarse.

Por supuesto también influye la corriente antivacunas que tan de moda se ha puesto y que facilita la transmisión y el repunte de enfermedades con consecuencias tan negativas como la tos ferina. Y tampoco olvidemos los presupuestos sanitarios… muchos programas son como son porque el dinero que hay para ellos es limitado. En sanidad siempre se busca el mayor beneficio al menor coste.

Y por añadir más… que en mi curriculum no hay ninguna titulación en “conocimientos maternales en el mundo 2.0”, pero estar en este mundillo me ha aportado una BARBARIDAD, así, en mayúsculas bien grandes. Porque lo que viene en los libros ahí está, pero para mí vale tanto la vivencia de una mujer como la teoría científica. A veces no he hecho nada “técnico” fuera de lo común, pero una mujer se ha sentido muy acompañada conmigo y con eso es con lo que se queda. Creo que podré tener 55 años y haber atendido a miles y miles de mujeres, que seguiré saliendo del trabajo y contando fascinada cada detalle de lo que he hecho ese día (a mi madre creo que la tengo frita ya). Y como puntito negativo pero esperanzador, hago un llamamiento público (con megáfono y subida a una silla, que se me oiga y vea bien) a todas las mujeres para que os informéis, teneis (tenemos) muchos derechos que se vulneran y en nuestra mano está evitarlo.

Hay que saber decir que no cuando no queremos algo, hay que saber poner una reclamación, hay que saber que nuestra voluntad está protegida por la ley y hay que respetarse más.

A veces somos nuestras propias enemigas y otras nos dejamos pisotear sólo porque quien tenemos enfrente lleva una bata blanca. Es cierto que la atención a veces deja mucho que desear, pero poquito a poquito vamos avanzando y ¡seguiremos mejorando!


¿Cómo te has quedado? Me ha encantado hablar con Jade. La verdad es que no demuestra solo conocimiento, sino ganas de conocer a la persona, de escucharla, de sentirse un poquito parte de la historia. Y eso es algo que falla muchas veces al visitar a nuestra matrona. ¡Gracias Jade! ¡Seguro que haces muy felices a las personas que pasan por tus manos!

¿Que te ha parecido la entrevista? ¿Tu matrona también es comprensiva o tienes una un poco más cuadriculada? 

Si quieres leer el resto de entrevistas, aquí tienes un resumen 😉

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Hoy hablamos de FAMILIA NUMEROSA (2)

Repetimos un domingo más hablando de familia numerosa. Esta vez con Carmen, de No soy una drama mamá. ¿Quién no conoce su blog? Periodista de profesión, ha dejado (de momento) aparcada su profesión para cuidar de sus tres pequeños. Te dejo con ella. 

1. Carmen, descríbeme en tres palabras tu vida como madre.

Ajetreada, divertida y feliz.

2. Explícanos el secreto; tienes un blog de éxito y familia numerosa ¿Cómo lo haces?

Definitivamente, durmiendo menos. Mira que tengo tres niños que duermen entre 10 y 12 horas todas las noches y voy yo y me meto en este lío del blog para acostarme de madrugada. Al final, he renunciado a mi rato de sofá y tele o lectura y a irme pronto a la cama.

3. Explicas en tu blog que con el nacimiento de tu tercer hijo decidiste dejar aparcada tu carrera profesional para cuidar de tu familia ¿Te costó tomar esta decisión?

En realidad he aparcado algunas propuestas de empleos que no me permitían ver a mis hijos, pero ya me ocurrió cuando tenía sólo dos hijos. Si me saliese un trabajo como el que tuve durante varios años como presentadora o colaboradora, ahí sí que no tendría problema en retomar mi profesión. Aunque en el fondo, sigo ejerciendo como periodista a través del blog y de mis colaboraciones con otros medios. Y ambas cosas me generan ingresos, aunque no son como un sueldo al uso.

4. ¿Qué es lo más complicado de ser madre de tres pequeños que se llevan tan poquito?

Resolver los conflictos entre hermanos. Y eso que, por ahora, el peque está al margen. Pero las discusiones entre hermanos, siendo pequeños y con uno de ellos en una edad en la que le cuesta razonar, es lo más complicado y es lo que puede hacer perder la paciencia.

5. Ahora lo bueno ¿y lo mejor de tener tres chicos con tan poquita diferencia de edad?

Los mayores, al igual que discuten, juegan mucho y ya no necesitan tanto a los mayores para sus juegos. Al final, la realidad es que los niños se divierten más con niños y un hermano te acompaña a todas partes. Además, cuanto menos tiempo se llevan, coinciden en muchas más cosas a la hora de hacer actividades, planes…

6. Os queda la niña ¿Os atrevéis tu pareja y tú a seguir aumentando la familia en un futuro o tres es un número perfecto?

A mí me gustaría, pero hay que hacer números porque cuatro ya son palabras mayores. Pero por ganas, yo ya estaría en ello. Eso sí, no por buscar la niña, sino porque me gustan las familias grandes y disfruto de esto, lo de tener una niña no me quita el sueño..

7. Y ya por último, algún consejo que creas imprescindible para todas las mamis que están a punto de convertirse en valientes con familia numerosa.

En realidad, no hacen falta muchos consejos porque todo va surgiendo sobre la marcha y ya sabemos todos que, cuanto más tienes que hacer, más haces y más eficiente eres. Yo noté mucho el cambio de dos a tres porque al final, hay dos adultos para tres niños.

Mi consejo en general es que hay que vivir la maternidad como algo positivo y seguir tu instinto, olvidarse de libros y opiniones.

Que si quieres coger al niño en brazos, lo cojas; que si duermes mejor con el niño en la cama o descansas mejor si está en otra habitación, que lo hagas… El bebé tiene que estar bien pero las madres también. Esta es una experiencia que no conviene vivir con ansiedad ni con angustia. Si estás cansada, delega. Y si hace falta, date un capricho. Tu estado de ánimo es lo primero que percibe tu hijo.


¿De verdad ninguna entrevistada me va a decir el secreto de sacar una familia numerosa adelante? Carmen transmite una sensación de felicidad que dan ganas de ponerse a tener un montón de niños ¿verdad? Seguro que no es fácil, pero por sus palabras, vale la pena. ¡Gracias Carmen, por dejar tu huella en el blog!

¿Que te ha parecido la entrevista? ¿Tu también decidiste aparcar tu carrera profesional por tu familia? ¿Te animan este tipo de experiencias a querer augmentar la familia?

Si quieres leer el resto de entrevistas maternales, aquí tienes el resumen. 

Hoy hablamos de LACTANCIA PROLONGADA

Estrenamos las entrevistas en este año 2016 con Sonia, de Animalitostuyyo. Sonia nos va  hablar de un tema muy interesante y un poco críticado (¿porque no decirlo?) en nuestra sociedad actual: la lactancia prolongada. Os dejo con ella.

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Soy Sonia, 37 años y mamá primeriza de Rosquis, de casi 2 años. Estudié periodismo, pero actualmente no ejerzo y soy blogger de cine desde hace 10 años en Facesonthebox, y de maternidad en Animalitostuyyo, desde hace un año.

1. Sonia, descríbeme en tres palabras tu vida como madre.

Mi vida como madre es una lucha continua: por sacar adelante a mi hijo siendo primeriza; por oponerme a las críticas y por intentar no volverme loca en el intento (risas),

2. Te queda poco tiempo (unos días) para entrar en la llamada lactancia prolongada. Explícanos que significa este concepto.

No me gusta mucho llamarla “lactancia prolongada”, sino más bien lactancia por encima de los dos años o en niños que ya no son bebés.

3. ¿Cómo lo llevas? ¿Estás contenta con tu decisión?

Estoy contenta porque no ha sido algo buscado. Cuando estaba en el embarazo, informándome y leyendo sobre la lactancia, pensaba que, como mucho, llegaría a los 6 meses de lactancia y ya esta semana vamos a cumplir 24 meses y que, pese a las dificultades (crisis de lactancia, mordiscos, cansancio, comentarios del entorno…) hemos llegado hasta aquí y somos bien felices.

4. ¿Sigue siendo lactancia a demanda o tienes un momento fijo del día para darle pecho a tu pequeño?

Al principio, de recién nacido hasta los 3 meses se pasaba el día “colgado” de la teta literalmente, ya con 3 meses empezó a hacer tomas más cortas, pero hacía muchas tomas hasta los 15 meses o así. A partir de entonces, empezó a espaciar las tomas y a reducirlas. Ahora toma teta en tres momentos puntuales del día  y ya, desde los 18 meses, no toma pecho por la noche.

5. ¿Te has encontrado con críticas de tu alrededor por haber querido alargar la lactancia materna o cuentas con su apoyo?

Es curioso que encontré más oposición en mi entorno respecto a la lactancia durante el primer año; a partir de ahí, pienso que empezaron a asumir que iba para largo, y es que a la lactancia no se le puede poner fecha de caducidad. Este último año me ha sido mucho más fácil y ya puedo decir que, por fin, cuento con el apoyo incondicional de mi familia.

6. ¿Tienes pensado en que momento vas a dejar de darle pecho al pequeño o es algo que dejas que surja con el tiempo?

A estas alturas del partido creo que va a ser él el que realice el destete progresivo, de hecho, como te comentaba, sólo toma teta en momentos puntuales del día.

7. Por último, para todas las madres que están dudando si seguir dando pecho o no, explícanos las ventajas y desventajas de la lactancia prolongada.

Yo tengo muy claro que es un sí en mayúsculas a la lactancia, que no me arrepiento de nada en estos casi 24 meses, que es lo mejor para el bebé y para la madre, pues aparte de ser alimento y consuelo, es mucho más, está lleno de momentos mágicos. Aunque comprendo que no todos los casos son iguales. Si alguna no se siente bien dando el pecho (bien por enfermedad o por agitación en el amamantamiento, por un nuevo embarazo o por el motivo que sea) yo lo respeto y si me piden ayuda, haré todo lo posible para ayudar. ¿Y sabéis por qué? Pues porque algún día me gustaría ser asesora de lactancia, es una necesidad que me ha surgido con fuerza en este último año.

Muchas gracias Arantxa, por darme la oportunidad de poder hablar de mi lactancia, ante tantas madres que para mí tienen mucho mérito, pues llevan lactancias en tándem, lactancias durante el embarazo, lactancias de gemelos, lactancias compatibilizadas con el trabajo fuera de casa, y las que llevan muchos años “dando teta” a su pequeños. La lactancia es una experiencia que cambia vidas y pensamientos, de hecho, voy a apelar a la historia de mi familia: mi madre, que no me dio el pecho, me dijo algo que me marcó profundamente: “Si volviera a ser madre, apostaría por darte la teta”. En cambio, mi madre fue como Rosquis, llegó hasta los 2 años (o más) en el pecho de mi abuela.


¡Que bonito empezar el año leyendo estas experiencias! Como sabes, yo también tengo pensado darle el pecho a Manuel y todas estas pequeñas grandes historias me hacen creer que va a ser posible. Aunque yo pienso como Sonia al principio… 6 meses y ya veremos. ¡Gracias Sonia! ¡Un placer tenerte por aquí!

¿Que opinas de la lactancia prolongada? ¿Crees que es beneficiosa o puede conllevar algún tipo de dependencia en el pequeño? ¡Cuéntanos tu también tu experiencia!

Si quieres leer el resto de entrevistas, aquí tienes un resumen ;)