Estoy embarazada… Ahora sí te lo puedo decir

Ahora sí te puedo decir que estoy embarazada. Esta es una entrada que tiene muchos sentimientos juntos y que me gustaría haber escrito desde otra perspectiva. Pero las cosas vienen así, no lo puedes saber, a veces pasan cosas buenas y otras regulares. Tendría que explicarlo todo, ser extensa con todo lo que ha pasado, pero escribo esta entrada para pedir una pequeña ayuda, porque estoy segura de que no somos los únicos en esta situación.

Aviso que el final es bonito.

Estoy embarazada. Al escribir estas dos palabras me quedo parada porque no sé como seguir. Todas las mujeres que han pasado por este momento sabréis que se siente; felicidad, miedo, ilusión, tristeza, alegría… Porque Manu y yo nos hemos alegrado mucho, porque como sabes estábamos buscándolo, pero también he pasado unos días que nada más hacía que llorar… Las hormonas, la perdida de mi abuela que aún sigue ahí, tantos miedos a que pudiese pasar algo malo…

ESTOY EMBARAZADA Y TRISTE

Y así, con todo esta noria de emociones, llegó el día de hacerme la primera eco. Manu se cogió fiesta, mi madre insistió en que quería venir, toda la familia esperando a ver que me decían, mi prima y sobrinos preguntando si ya sabríamos si era chico o chica. En teoría estaba de tres meses y era la eco más importante, la más esperada, la que necesitábamos para asegurarnos de que todo iba bien.

Entramos en la habitación. Todo muy frío y las luces apagadas. El médico sólo me indica que me tumbe y me suba la camiseta. Me pone el gel. La típica frase de “está muy frío” ni se escuchó. Me tuve que agarrar a la camilla del dolor que sentí mientras buscaba por mi barriga. Eso no era normal. Mientras tanto, Manu intentaba adivinar donde estaba nuestro bebé en la pantalla. Estaba girada, por lo que yo no podía ver nada. Fue un momento, un segundo en el que Manu dijo “mira, ahí está” y seguidamente escuché al doctor decir “hay un problema, no está bien, es muy pequeño, no tira hacía delante”.

Después las explicaciones, los mareos, la incomprensión. Tres minutos estuvimos en la consulta. Salimos con una hoja donde indicaba que hoy miércoles, a las nueve de la mañana entraba en quirófano para empezar de nuevo.

En dos horas estábamos en un médico privado. Una doctora que nos regaló el latido de mi (nuestro) garbanzo. Una doctora que nos dijo que todo iba bien, que sí, que estoy embarazada, que no estaba de tres meses, sino de mes y medio, que por eso es tan pequeño, porque no estoy de tres meses. Una doctora que no nos puede asegurar que todo vaya a ir bien, como no se le puede asegurar a ninguna embarazada de mes y medio, pero que nos dijo que hoy por hoy el bebé está perfectamente. Una doctora que no quiso decir nada malo del otro médico, solo acertó a decir que “podía pasar, pero que era extraño”.

estoy embarazada

Y ahora llevamos dos días con la cabeza en otro lado. Preguntándonos porque ese doctor había tomado esa decisión. En una carpeta se juntan las “fotos” de nuestro bebé, de su latido, y el papel donde indica que hoy entro en quirófano. Y sobre todo nos preguntamos que hacer en esta situación. Porque queremos evitar que le pase a nadie más, porque no sabemos si somos los únicos así, porque nunca habíamos escuchado un caso parecido. Porque no podemos saber si es el mismo caso, pero no me dio hora para el martes porque ya había una chica con el mismo problema e iba antes. Porque merecemos otro trato y una disculpa.

Nadie nos puede asegurar que nuestro garbanzo esté aquí en siete meses y medio. Pero tampoco nadie nos puede asegurar que no lo esté.

Si a alguien le ha pasado algo parecido o simplemente sabes como actuar en estos casos, agradecería que ya sea por privado o en comentarios nos lo indicase. Por supuesto, vamos a denunciar esta acción, pero también sabemos que unos a otros se taparan para que quede en nada. Aún así, esperamos que gota a gota consigamos parar estas malas prácticas.

¿Has escuchado algún otro caso como el nuestro? ¿Cómo crees que hay que actuar en un caso como este? 

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