cosas que no echo de menos de mi embarazo

5 cosas que no echo de menos de mi embarazo

Hay cosas que no echo de menos de mi embarazo. Aunque la verdad es que seguramente me quejé muchísimo durante mi embarazo, ahora lo recuerdo como una etapa bonita, esperando a mi bebé y con una barriga cómoda. Y esto no es así; sé que lo pasé muy mal con mi barrigón, que me cansaba mucho y se me hizo interminable. Pero de todo lo que recuerdo menos bueno (no diremos malo), destacaría estos cinco puntos.

COSAS QUE NO ECHO DE MENOS DE MI EMBARAZO

  • Mi barriga. No el hecho de tener a mi pequeño Manuel dentro (esto me encantaba), sino la barriga en si, la pesadez, lo que me costaba caminar con ella, subir escaleras o vestirme. Aún recuerdo lo que me costaba atarme los cordones o recoger algo del suelo. Parece imposible como se da de si la chicha de la barriga, pero sí, puede darse hasta que cabe dentro de ti un niño de 3 kilos (lo sé, no salió muy grande al final).
  • Mis ganas de comer. Disfruté muchísimo durante mi embarazo comiendo, pero realmente se hacía pesado estar pensando constantemente en comida, en dulce o ir al super y no poder parar de meter guarrerías en el carro. Mis 18 kilos no fueron de hinchazón o retención de líquidos; claramente, fueron de comer.
  • El miedo. Desde el momento en que me dijeron que estaba embarazada, me entró el miedo. Ese miedo irracional a todo. Si eres una embarazada primeriza sabrás de que hablo; miedo a notar mucho al bebé, a no notarlo, a dormir mucho o poco, a hacerme pruebas muy seguidas o no hacérmelas… En fin, que no echo para nada de menos ese sentimiento.
  • Mi pelo. A todas las embarazadas se les pone una melena genial ¿no? Pues no, a mi no. El pelo se me caía a mechones, una cosa increíble. Tengo que decir que me saldrían a la misma vez porque nunca me quedé calva, pero la sensación de perder esa cantidad de pelo no era nada agradable.
  • Las opiniones sobre embarazos en general y sobre el mio en particular. De esto tengo que escribir un post (o dos, o tres…) porque ahora han cambiado las opiniones sobre mi embarazo a mi maternidad, pero si a las opiniones le unimos el miedo irracional… ¡Te vuelves loca! He escuchado de todo y han opinado sobre cada movimiento… 

Estas son mis cinco cosas que no echo de menos de mi embarazo, pero estoy segura de que iré recordando muchas más. También recuerdo puntos muy muy buenos de mi embarazo (cuando me dieron la noticia, el momento de decirselo a Manu, las pataditas de Manuel, la primera vez que le vimos, el sonido de su corazón…).

¿Que no echas de menos de tu embarazo? ¿Crees que con el paso del tiempo solo recordamos lo bueno? 

Seguimos con mi parto

Mi parto – Segunda parte

Como te explicaba la semana pasada en la primera parte de mi parto, este fue totalmente por sorpresa. Me quedé en el momento en el que Manu decidió irse a dormir ya que yo no hacía caso y así no se me iba a pasar el dolor. ¿Qué no hacía caso? ¡Si estaba de parto! 

A todo esto, serían ya las ocho de la mañana. Aguanté un par de horas más y a las diez le dije a Manu que no aguantaba más. Que no sé si serían dolores de parto, de la infección o me daba igual, pero era insoportable. Me río ahora cuando le preguntaba a las otras madres que como era el dolor ¡es indescriptible! También es verdad que a día de hoy no me acuerdo del dolor y pasaría de nuevo por lo mismo para tener aquí a mi enano. Comprendo perfectamente cuando las madres deciden ir a por el segundo, tercero… Duele mucho, pero totalmente superable. 

Bueno, a las diez nos plantamos en urgencias y una vez dentro y después de un tacto (indoloro), me comentaron que estaba ya de 3 cm. Yo no me lo creía, pasó todo como en un momento y de repente ahí estaba, con el camisón, en pelotillas y esperando a que ese día llegará mi pequeño. En cuanto me senté en la camilla, me dijo la comadrona que podía ponerme la epidural cuando yo la pidiese, pero quise aguantar lo máximo posible (para que veas que duele mucho, pero que se puede aguantar). Eso sí, cuando me pusieron en la sala de dilatación ya estaba que no aguantaba más. Cada vez que venía una contracción pensaba que me iba a desmayar. Pero cuando pasaba, le decía a Manu “aguanto, yo aguanto”. Pues no aguanté; a las doce estaba exigiendo la epidural, pero no fue hasta las dos que me la pusieron. Tengo que agradecer a las comadronas que me pedían que aguantase un poquito más, que eso sería beneficioso para mi y para el niño.

A las dos me pasaron a paritorio, me pusieron la epidural y aquello fue mano de santo. Notaba perfectamente las piernas, podía sentir incluso la contracción, pero ya sin dolor. A Manu le pidieron que estuviese una media hora fuera y cuando volvió yo era otra. ¡Por fin podía respirar! Estuvimos hablando un ratito y a las tres y cuarto vino una comadrona a romperme la bolsa porque no había roto aguas. Pero cuando me vio solo fue capaz de decir, ¡tienes que empujar! A las 15:35, después de 20 minutos, nacía nuestro bebé. 

Fue un parto rápido y muy intenso. ¿Dolió? Mucho. ¿Volvería a repetir? Ahora mismo. Así que todas las chicas que estáis a punto de dar a luz ¡tranquilas! Es mucho más lo que se cuenta que lo que en realidad es.

Mi pequeño nació el 28 de febrero (semana 37+6) a las 15:35 con 48 cm y 3.010 kg. ¡Por fin!

¿Cómo fue tu parto? ¿También tardaste poquito o la cosa se alargó? ¿Repetirías? 

Un parto no esperado

Mi parto – Primera parte

Tenía pendiente publicar esta entrada hace ya días, pero la verdad es que entre que me cuesta ponerme delante del ordenador y que no me quiero dejar nada… ¡pues aquí estoy! Casi tres semanas después… En fin, nunca es tarde si la dicha es buena. Voy a copiar a algunas compañeras blogueras y voy a explicar mi parto en dos partes, para no hacerme pesada (y para no dejarme detalle). Allá voy.

El día 27 decidimos Manu y yo irnos al chalet de los suegros a pasar el sábado/ domingo ya que yo me encontraba muy bien y estábamos algo aburridos de estar en casa. Casualmente, ese fin de semana no iban los padres de Manu, así que estaríamos los dos solos (más Cash). Teníamos ganas de estar tranquilos y disfrutar un poquito de las últimas semanas a solas. Ese día estaba de 37+5 y ningún síntoma, así que cogimos cuatro cosas (yo metí los papeles del embarazo por si acaso, como hacía últimamente) y nos fuimos. Esa tarde estuvimos jugando al billar, nos hinchamos a cenar guarrerías, vimos un programa cutre y luego una peli. Incluso llegué a decir que ese día seguro que no me ponía de parto, porque estaba más tranquila que nunca. Ja. Seguro.

A las cuatro de la mañana decidimos irnos a dormir y al ir al lavabo vi que había empezado a sangrar, así que cogimos el coche y a urgencias. Allí me dijeron que en realidad tenía infección de orina (como en todo mi embarazo) y que no estaba de parto seguro. Por si acaso, me hicieron un tacto para confirmar que, efectivamente, no estaba de parto. Cuando salí de urgencias no me podía mover debido al dolor, pero pensé que sería por el tacto, así que como pude me monté en el coche y para casa. Eran ya las seis de la mañana.

El viaje hasta casa fue duro. Me dolía mucho y no podía dejar de quejarme. ¡Pero aún no sabía lo que me esperaba! Cuando llegamos, yo ya no podía moverme del dolor. Manu insistía en que seguro que era por la infección, que me tomara una manzanilla y me relajara (esta anécdota la vamos a recordar durante mucho tiempo). Como no le hacía caso (no podía moverme, ni tumbarme, ni andar… ¡nada!) decidió que se iba a dormir…

Continuará…

¿Cómo fue tu inicio de parto? ¿Sabías que estabas de parto o te pasó como a mi? ¿Cómo intentabas pasar el dolor de las contracciones?

¡Por fin! Mi embarazo a término

¡Hemos pasado las 36 semanas de embarazo y mi Manuel ya es un bebé a término! ¿Que significa esto? Que si decidiera nacer hoy, no habría problema. Es un bebé formado, maduro y que puede sobrevivir fuera del útero sin problemas. No sé porque (y creo que esto nos pasa a muchas primerizas) pensaba que se iba a adelantar, así que llegar a esta semana ha sido una tranquilidad. Y como estoy más relajada, he podido grabar un vídeo para explicártelo.

36 SEMANAS DE EMBARAZO ¿QUE ESTÁ PASANDO?

  • Como te explico en el vídeo, yo me estoy hinchando por momentos. Parecía a principios de semana que iba a mejor, pero que va, nada de eso. Parece que me deshinché para volver a hincharme con ganas. Labios, nariz, mofletes… Y por supuesto manos y pies. Una bolita soy.
  • Aunque me mandaron reposo, ya ha pasado una semanita, así que ahora salimos todos los días a caminar una hora. Me sienta genial que me de el aire un poquito y sentirme algo más activa.
  • Las hormonas están haciendo de las suyas; esta semana me dio por llorar, todo el día, por todo. Estoy feliz, mucho, y deseando que llegue Manuel, así que nada que ver con el embarazo. Pero bueno, yo ya era llorona de antes, así que tampoco es algo nuevo del todo.
  • El parto. Ya está a punto. Hoy cumplo 37 semanas, así que puede venir cuando quiera. No tengo dolores intensos ni contracciones, así que estoy siempre a la espera de decir ¡ahora! No tengo miedo ni el pánico que te explicaba en algunas semanas, pero sí inquietud. Sigo pensando que intentaré quedarme en casa hasta que no pueda más (y esta frase sí que me asusta… ¿que es hasta que no pueda más? ¿tanto duele?) porque le tengo pánico a los hospitales y allí será peor seguro.

36 semanas de embarazo

Y así ha ido mi semana 36 de embarazo. Feliz, inquieta, asustada, tranquila… En fin, ese burbujeo de emociones que tenemos todas las embarazadas. 

¿Tu semana que tal ha ido? ¿También sentías todas las emociones juntas? ¿Como te sentiste en tus últimas semanas?

Y si quieres saber que tal el resto de semanas de embarazo, aquí tienes mi resumen.

Ecografía del tercer trimestre

Bueno, pues ya tenemos la última ecografía del tercer trimestre hecha. De las pruebas que te hacen durante este tercer trimestre, esta era para mi muy importante. La verdad es que por una parte tenía muchas ganas, pero por otra me da pena (y un poco de miedo). Ya no voy a ver más a Manuel hasta que decida venir al mundo. Y pienso… ¿y si estás semanas algo va mal? ¿lo voy a saber? ¿cómo? Pero bueno, entiendo que son preguntas que todas las embarazadas nos hacemos. Tenemos que confiar en nuestro cuerpo, en que todo va a ir bien y que ya no son necesarias tantas pruebas, que ya está todo dicho y hecho. 

ecografía del tercer trimestre

 ¿Que miran en la ecografía del tercer trimestre?

  • Peso. Confirman el peso del bebé. En mi caso me han dicho 2.850 kg y aunque solo se diferencia 50 gramos de la anterior semana, ya me ha dicho el ginecólogo que como esto es 300 gramos arriba-abajo, puede ser que la semana pasada pesara menos y esta más. Pero ¡tampoco es tan grande!
  • Medida del fémur. Esta medida si la multiplicamos por siete da la medida del bebé. En mi caso 45 cm. No sé porque me parecía pequeño, pero el ginecólogo me ha confirmado que está todo bien.
  • Colocación del bebé. En mi caso ya lleva semanas colocado y ha tenido problemas para medir la cabecita, ya que está muy abajo. Esto es bueno para el parto, pero a mi me duele con cada movimiento.
  • Ubicación de la placenta. La verdad, no sé muy bien como funciona, pero sobre todo miran que no esté por delante del bebé, que no tenga problemas a la hora de salir. También el grado de vejez de la placenta; a medida que se acerca el parto, empieza a calcificarse y ya no funciona al 100% como siempre. Si no me equivoco, puede ir del grado 0 al 3 y en mi caso está en grado 2.
  • Cordón umbilical. Que no pueda impedir el parto natural (por ejemplo, porque esté rodeando el cuello del bebé) y funcione correctamente.
  • Otras cosillas. El corazón, movimientos, intentan verle la carita… Todas esas cosas que hacen que respiremos más tranquilas.

Así que ya estamos de ecografías. Como te decía al principio, me alegro de que esto esté llegando a su final, pero también me da pena. Al final ha sido una etapa diferente, bonita, algo difícil pero que me ha hecho conocerme mucho más y saber mis límites. ¿Ahora sabes que falta? ¡El parto!

¿Cómo te fue a ti la ecografía del tercer trimestre? ¿Te hicieron alguna prueba más que yo no explico? 

35 semanas de embarazo

Seguimos… ¡Una semana más!

¡Ya hemos pasado las 35 semanas de embarazo! Hoy hago 36, así que esto se va acercando a su final. En una semana ya seré una embarazada a término; es más, si Manuel decidiera nacer ahora, ya no habría muchos problemas ya que su corazoncito, pulmones… está todo casi listo y maduro. La semana pasada nació el bebé de una chica que conozco que estaba de las mismas semanas que yo (cumplíamos el mismo día) y a las 48 horas estaban las dos, madre e hija, en casa. Esto tranquiliza bastante. Cada parto es diferente, pero escuchar buenas noticias siempre sienta bien ¿verdad?

35 SEMANAS DE EMBARAZO ¿QUE ESTÁ PASANDO?

  • Este martes fui al ginecólogo y, efectivamente, el bebé sigue creciendo muchísimo. Ya pesaba 2.800 kg así que es un bebé grandote. Y ya se me está pasando el miedo a que nazca grandecito. ¿Que le voy a hacer? Que venga como tenga que venir. Y si ya viene criao’, pues eso que nos llevamos.
  • El mismo martes fui a la comadrona y me llevé bronca: llevo 16 kg. Me dijo que ya me había pasado, que debía comer menos, que no podía seguir así… En fin, normalmente le hago mucho caso pero… ¿conoces el refrán “pa’ lo que me queda en el convento…“? Pues eso, que no voy a hincharme a comer, pero si tengo un antojo o me apetece una magdalena, a estas alturas no me voy a negar. Tengo muy claro que una vez que nazca Manuel ya sí que sí me tendré que poner las pilas, así que voy a pasarme un poquito si lo necesito. Y espero que en la próxima visita no le de un patatús a la comadrona.
  • El jueves tuvimos un susto y nos pasamos algunas horas en urgencias. Me subió mucho la tensión, estaba muy hinchada… Y aunque odio ir a urgencias, ya no podía evitarlo. Me hicieron algunas pruebas, monitores… Y resulta que mi infección sigue estando presente, así que la infección provoca tensión alta, posibilidad de parto prematuro… Me mandaron antibiótico (mi querido Monurol) y reposo. 
  • Después del susto del jueves, me estoy tomando todo de otra manera. Ese día nos hinchamos Manu y yo a preparar el piso entero para la llegada del bebé y por la tarde me fui de compras con una amiga, así que es muy probable que por la noche la subida de tensión también viniese provocada por todo el cansancio acumulado. Así que relax, mucho sofá, mucha cama y delegando lo que pueda en Manu. Ahora estamos los dos en casa, así que me va perfecto.
  • Y como consecuencia de este relajamiento, los pies y manos parece que están menos hinchados (un alivio poder ponerme mis zapatillas de estar por casa y no las de Manu). Aunque la cara sigue algo hinchada, sobre todo los labios, que dicen que es un indicador de parto… Así que aquí estoy, con mis carnosos labios esperando la llegada de Manuel.

Y así ha ido mi semana. 35 semanas de embarazo ya… ¡que locura!

¿Cómo ha ido tu semana? ¿También tuviste en algún momento de tu embarazo que hacer reposo? ¿Se te hinchó la cara días antes de dar a luz? ¡Cuéntame!

Y si quieres saber que tal el resto de semanas de embarazo, aquí tienes mi resumen.

embarazo ecografías

¿Quien me acompaña a las ecografías?

Como te comenté ayer, hoy tengo comadrona y ginecólogo (que es quien me realiza las ecografías). Y aunque es la última y para mi una de las más especiales, me acompaña una muy buena amiga. También viene Manu, claro. El padre no se pierde ni una ecografía. 

Hasta ahora llevamos no se cuantas ecografías (por aquel problemilla que tuvimos hace ya tantos meses) y hay algunas en las que me han acompañado personas que quería que estuvieran ahí, aunque sé que hay otras que consideran que las ecografías es algo del padre y de la madre.

¿Quien me ha acompañado a las ecografías?

Me acuerdo de la vez que me llevé a mi prima porque está muy ilusionada con el embarazo y quería que viviese ese momento. Parece (igual me equivoco) que va a ser hija única como yo y me hacía casi más ilusión a mi que tuviese el recuerdo de su primo pequeño en la barrigota. Ese día nos tenían que decir si era niño o niña… pero el cabezón estaba todavía sentado, así que nos fuimos sin saberlo. 

En otra ocasión nos acompañaron las madres, tanto mi suegra como mi madre. Sabemos que hay que tener mucho cuidado con no darle más protagonismo a una que a otra, así que las dos a la vez. Y la verdad es que el enano es cuando mejor se portó, enseñándonos su carita casi al completo por primera vez. 

En mi primera visita por privado, me acompañó una amiga que había tenido a su hija con este médico, en plan “oye, es mi amiga, trátala igual de bien que a mi”. La verdad es que yo estaba un poco bastante miedica por lo que había pasado por la Seguridad Social, así que ya no sabía que esperar. Me costó un poco volver a confiar en un médico, la verdad.

Y ahora ya, hoy, la última, donde esta buena amiga me acompaña (y sé que lo está deseando) para conocer a su sobri postizo dentro de la barriga.

La verdad es que a mi me encanta poder compartir estos momentos con personas queridas y más cuando les hace tanta ilusión. Solo no me gustó en la primera, en la que mi madre nos hizo un poco la púa para aparecer por allí… Eso sí que no me gustó. Son nuestros momentos y queremos compartirlos… ¡pero cuando nosotros decidamos!

¿Tu con quien vas/ fuiste a las ecografías? ¿También crees que es un momento para compartir? ¿O prefieres que sea un momento muy íntimo? 

34 semanas de embarazo

Relax en el embarazo ¡Y que bien sienta!

Y aquí estamos. Con 34 semanas de embarazo y relajada no, relajadísima. La verdad es que, igual que la semana pasada estuve muy quejica, esta semana la he pasado muy bien, descansando y tomándome las cosas de otra manera. ¿El motivo? Por fin estoy de baja. O más bien, en el paro. Se me acabó el contrato y aunque el jefe me dijo de renovarme un mes más, yo ya no podía. Más que síntomas físicos era la necesidad de estar tranquila, de sentir que estaba disfrutando del embarazo. ¡Y vaya si lo estoy empezando a disfrutar!

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