Mi nuevo ritmo de vida

No tengo tiempo para buscar una imagen bonita para el post, ni siquiera pienso programarlo porque ya no llevo ritmo ninguno. No llevo ritmo en ningún aspecto de mi vida y en el blog menos que en ningún sitio. Como ves, llevo unos días desaparecida, casi casi desde que nació Manuel. ¡Pero soy tan feliz!

No hago nada más que estar pendiente de él. Aunque en principio parecía que era muy tranquilo, en estos días ha ido cambiando la cosa y ahora es muy demandante, tanto de brazos como de teta. Al final he podido dar el pecho y, me encanta, es un momento precioso, pero también es duro. ¡Y he tenido suerte! No tengo dolores de pecho, ni grietas ni nada que me impida disfrutar del momento. Pero Manuel solo quiere estar enganchado (supongo que también por mi proximidad) y eso me impide hacer cualquier cosa. Ya estamos mirando un fular para al menos poder levantarme de la cama/ sofá.

Tampoco le gusta dormir, cada noche se convierte en una odisea para que se quede un par de horas en su cuna y yo pueda descansar. Manu padre me intenta ayudar en todo lo que puede, pero claro, la teta es la teta y en eso sí que no me puede ayudar. Y todo el mundo me dice ¡pero descansa cuando él duerma! ¿Pues te puedes creer que me es imposible? Lo he intentado, echarme ese par de horas que consigo que duerma durante el día, pero no puedo. Estoy en la cama y pensando en todo lo que tengo que hacer: la casa, compra, cositas pendientes, el blog, la tienda… Será cuestión de acostumbrarme, pero ahora mismo estoy con la cabeza funcionando al 100%. Llegará un momento que esté tan cansada que ya no pueda ni plantearme no estar en la cama.

¿Que más te explico en este momento de paz? Pues que en once días llevo perdidos diez kilos, así que muy muy contenta. Ya estoy en el 6 de nuevo (68 kilitos) así que lo veo un poco más cercano. Sé que a partir de ahora cada vez me costará más perder, pero no pierdo la esperanza. 

Y ya está, escucho a Manuel gruñir así que te dejo hasta la próxima. Espero que todas esteis muy muy bien. Tengo millones de entradas por leer y comentar ¡espero hacerlo algún día! ¡Un abrazo fuerte!

¡Ya ha llegado Manuel!

Una entrada muy rápida para explicarte que ya tenemos a Manuel en casa. Vino de repente, en la semana 37+6 y con muchas ganas de conocer mundo. Tuve un parto muy bueno, desde que empezó la cosa hasta que me pusieron a Manuel en mis brazos pasaron unas 12 horas, así que aunque doloroso, no puedo quejarme de como fue todo.

Llegamos a casa el martes pasado, así que como imaginarás están siendo unos días de locura, intentando adaptarnos los tres a una convivencia muy esperada pero no por ello menos difícil. La teti, el sueño, las ganas de hacerlo bien, la incertidumbre, los consejos, la inseguridad… Sobre todo esta última, la inseguridad, no me está dejando disfrutar al 100% de estos momentos. Entiendo que es normal, que solo llevamos una semana como padres y que puede que nos equivoquemos mil veces antes de hacerlo correctamente, pero tengo tantas ganas de que todo salga bien, de que a mi pequeño no le pase nada. Tengo que trabajar en esta inseguridad e intentar disfrutar de estos momentos que seguro que no volverán.

Manuel es un niño muy bueno, come mucho y muy bien, nos deja dormir un par de horas al día y no llora para nada, solo en el momento de ponerlo en la cuna. Lo estamos mal acostumbrando a los brazos, pero tanto a Manu como a mi nos encanta mimarlo y él disfruta mientras lo acunamos, abrazamos…

¿Y yo como estoy? Pues ahí voy, con momentos de bajón (sobre todo al caer la tarde, no sé porque) pero teniendo muy claro que son momentos que tengo que pasar, que el postparto no siempre es fácil, que son momentos en los que, después del subidón, tiene que venir la calma. Y espero que esa calma venga pronto. 

Y yo sé lo que quieres encontrar en esta entrada ¡una foto de mi pequeño Manuel! Pues una foto no, un montón tengo ya en mi Instagram. No puedo dejar de mirarlo, hacerle fotos, hablarle, darle besitos, acunarlo… Estoy muy feliz. 

Muchas gracias a tod@s los que me habéis felicitado estos días y os habéis preocupado por nuestros primeros días. Poco a poco volveré a estar por aquí al 100%, pero ahora toca disfrutar de la etapa más bonita de mi vida hasta ahora. ¡Volveré!