Seguimos con mi parto

Mi parto – Segunda parte

Como te explicaba la semana pasada en la primera parte de mi parto, este fue totalmente por sorpresa. Me quedé en el momento en el que Manu decidió irse a dormir ya que yo no hacía caso y así no se me iba a pasar el dolor. ¿Qué no hacía caso? ¡Si estaba de parto! 

A todo esto, serían ya las ocho de la mañana. Aguanté un par de horas más y a las diez le dije a Manu que no aguantaba más. Que no sé si serían dolores de parto, de la infección o me daba igual, pero era insoportable. Me río ahora cuando le preguntaba a las otras madres que como era el dolor ¡es indescriptible! También es verdad que a día de hoy no me acuerdo del dolor y pasaría de nuevo por lo mismo para tener aquí a mi enano. Comprendo perfectamente cuando las madres deciden ir a por el segundo, tercero… Duele mucho, pero totalmente superable. 

Bueno, a las diez nos plantamos en urgencias y una vez dentro y después de un tacto (indoloro), me comentaron que estaba ya de 3 cm. Yo no me lo creía, pasó todo como en un momento y de repente ahí estaba, con el camisón, en pelotillas y esperando a que ese día llegará mi pequeño. En cuanto me senté en la camilla, me dijo la comadrona que podía ponerme la epidural cuando yo la pidiese, pero quise aguantar lo máximo posible (para que veas que duele mucho, pero que se puede aguantar). Eso sí, cuando me pusieron en la sala de dilatación ya estaba que no aguantaba más. Cada vez que venía una contracción pensaba que me iba a desmayar. Pero cuando pasaba, le decía a Manu “aguanto, yo aguanto”. Pues no aguanté; a las doce estaba exigiendo la epidural, pero no fue hasta las dos que me la pusieron. Tengo que agradecer a las comadronas que me pedían que aguantase un poquito más, que eso sería beneficioso para mi y para el niño.

A las dos me pasaron a paritorio, me pusieron la epidural y aquello fue mano de santo. Notaba perfectamente las piernas, podía sentir incluso la contracción, pero ya sin dolor. A Manu le pidieron que estuviese una media hora fuera y cuando volvió yo era otra. ¡Por fin podía respirar! Estuvimos hablando un ratito y a las tres y cuarto vino una comadrona a romperme la bolsa porque no había roto aguas. Pero cuando me vio solo fue capaz de decir, ¡tienes que empujar! A las 15:35, después de 20 minutos, nacía nuestro bebé. 

Fue un parto rápido y muy intenso. ¿Dolió? Mucho. ¿Volvería a repetir? Ahora mismo. Así que todas las chicas que estáis a punto de dar a luz ¡tranquilas! Es mucho más lo que se cuenta que lo que en realidad es.

Mi pequeño nació el 28 de febrero (semana 37+6) a las 15:35 con 48 cm y 3.010 kg. ¡Por fin!

¿Cómo fue tu parto? ¿También tardaste poquito o la cosa se alargó? ¿Repetirías? 

Un parto no esperado

Mi parto – Primera parte

Tenía pendiente publicar esta entrada hace ya días, pero la verdad es que entre que me cuesta ponerme delante del ordenador y que no me quiero dejar nada… ¡pues aquí estoy! Casi tres semanas después… En fin, nunca es tarde si la dicha es buena. Voy a copiar a algunas compañeras blogueras y voy a explicar mi parto en dos partes, para no hacerme pesada (y para no dejarme detalle). Allá voy.

El día 27 decidimos Manu y yo irnos al chalet de los suegros a pasar el sábado/ domingo ya que yo me encontraba muy bien y estábamos algo aburridos de estar en casa. Casualmente, ese fin de semana no iban los padres de Manu, así que estaríamos los dos solos (más Cash). Teníamos ganas de estar tranquilos y disfrutar un poquito de las últimas semanas a solas. Ese día estaba de 37+5 y ningún síntoma, así que cogimos cuatro cosas (yo metí los papeles del embarazo por si acaso, como hacía últimamente) y nos fuimos. Esa tarde estuvimos jugando al billar, nos hinchamos a cenar guarrerías, vimos un programa cutre y luego una peli. Incluso llegué a decir que ese día seguro que no me ponía de parto, porque estaba más tranquila que nunca. Ja. Seguro.

A las cuatro de la mañana decidimos irnos a dormir y al ir al lavabo vi que había empezado a sangrar, así que cogimos el coche y a urgencias. Allí me dijeron que en realidad tenía infección de orina (como en todo mi embarazo) y que no estaba de parto seguro. Por si acaso, me hicieron un tacto para confirmar que, efectivamente, no estaba de parto. Cuando salí de urgencias no me podía mover debido al dolor, pero pensé que sería por el tacto, así que como pude me monté en el coche y para casa. Eran ya las seis de la mañana.

El viaje hasta casa fue duro. Me dolía mucho y no podía dejar de quejarme. ¡Pero aún no sabía lo que me esperaba! Cuando llegamos, yo ya no podía moverme del dolor. Manu insistía en que seguro que era por la infección, que me tomara una manzanilla y me relajara (esta anécdota la vamos a recordar durante mucho tiempo). Como no le hacía caso (no podía moverme, ni tumbarme, ni andar… ¡nada!) decidió que se iba a dormir…

Continuará…

¿Cómo fue tu inicio de parto? ¿Sabías que estabas de parto o te pasó como a mi? ¿Cómo intentabas pasar el dolor de las contracciones?

¡Ya ha llegado Manuel!

Una entrada muy rápida para explicarte que ya tenemos a Manuel en casa. Vino de repente, en la semana 37+6 y con muchas ganas de conocer mundo. Tuve un parto muy bueno, desde que empezó la cosa hasta que me pusieron a Manuel en mis brazos pasaron unas 12 horas, así que aunque doloroso, no puedo quejarme de como fue todo.

Llegamos a casa el martes pasado, así que como imaginarás están siendo unos días de locura, intentando adaptarnos los tres a una convivencia muy esperada pero no por ello menos difícil. La teti, el sueño, las ganas de hacerlo bien, la incertidumbre, los consejos, la inseguridad… Sobre todo esta última, la inseguridad, no me está dejando disfrutar al 100% de estos momentos. Entiendo que es normal, que solo llevamos una semana como padres y que puede que nos equivoquemos mil veces antes de hacerlo correctamente, pero tengo tantas ganas de que todo salga bien, de que a mi pequeño no le pase nada. Tengo que trabajar en esta inseguridad e intentar disfrutar de estos momentos que seguro que no volverán.

Manuel es un niño muy bueno, come mucho y muy bien, nos deja dormir un par de horas al día y no llora para nada, solo en el momento de ponerlo en la cuna. Lo estamos mal acostumbrando a los brazos, pero tanto a Manu como a mi nos encanta mimarlo y él disfruta mientras lo acunamos, abrazamos…

¿Y yo como estoy? Pues ahí voy, con momentos de bajón (sobre todo al caer la tarde, no sé porque) pero teniendo muy claro que son momentos que tengo que pasar, que el postparto no siempre es fácil, que son momentos en los que, después del subidón, tiene que venir la calma. Y espero que esa calma venga pronto. 

Y yo sé lo que quieres encontrar en esta entrada ¡una foto de mi pequeño Manuel! Pues una foto no, un montón tengo ya en mi Instagram. No puedo dejar de mirarlo, hacerle fotos, hablarle, darle besitos, acunarlo… Estoy muy feliz. 

Muchas gracias a tod@s los que me habéis felicitado estos días y os habéis preocupado por nuestros primeros días. Poco a poco volveré a estar por aquí al 100%, pero ahora toca disfrutar de la etapa más bonita de mi vida hasta ahora. ¡Volveré! 

Quién quiero que esté en mi parto

Decisiones difíciles entorno al parto

Cuando me quedé embarazada me pensaba que todo era alegría y color y que feliz vamos a ser todos. Y no. Sobre todo en lo que se refiere al parto. Hay decisiones que, sin incumbir a otras personas, parece que se deben tomar en reunión y tener en cuenta todas las opiniones. Y yo, que como dice mi madre soy muy rara, he decidido que esto no va a ser así.

Hasta llegar a este momento he pasado por otros no tan claros. Cuando (casi) todo el mundo te dice que lo que vas a hacer no está bien, que eres egoísta, que eres rara, que nadie lo hace así… pues piensas que igual estás equivocada. O equivocados, más bien, porque esta ha sido una decisión tomada en pareja y sin discusión. Los dos, tanto Manu como yo, teníamos claro que en nuestro parto no queríamos a nadie. Es un momento único, en el que vamos a tener nuestro primer hijo y donde no sabemos como nos vamos a comportar, si necesitaré gritar o mucho silencio, así que como va a ser nuestra primera vez, queremos que sea nuestra.

ES NUESTRO PARTO, SON NUESTRAS DECISIONES

Y digo nuestro porque aunque sea yo la que de a luz, tengo la suerte de que Manu se está involucrando mucho. Vamos juntos a todas las ecografías, a la comadrona… Y aunque hay algún día que no ha podido venir por trabajo, sé que no le ha gustado. Aunque yo lo lleve dentro, tengo claro que es nuestro y las decisiones, aún embarazada, son de los dos.

Cuando empezamos a hablar del parto, los dos dimos por hecho que ese momento debería ser nuestro. Tanto en el parto como en las horas posteriores. La verdad es que estoy deseando estar los tres, nuestros primeros momentos. Si todo va bien, seré yo la que tenga el primer contacto piel con piel, pero me gustaría que una vez llegados a la habitación, Manu también conociera al pequeño. Y que se (nos) conocieran solos, sin tener que poner buena cara, sin compartir ese momento. Seré egoísta pero queremos que sea así, y así va a ser.

¿Cómo viviste tu parto? ¿También quisisteis estar solos o preferisteis compartir el momento? ¿Se respetó vuestra decisión? 

Ejercicios de Kegel en el embarazo

Y llega un momento en el embarazo que dices “vale, me toca hacer algo para el momento del parto”. Y te preguntas eso de los ejercicios de Kegel… ¿qué será? ¿servirá para algo? Fue el doctor Arnold Kegel quien ideó estos ejercicios para el problema de incontinencia urinaria en general y que más tarde sirvieron para las embarazadas (otra vez un hombre). 

¿QUÉ SON LOS EJERCICIOS DE KEGEL Y PARA QUE SIRVEN?

Principalmente estos ejercicios sirven para fortalecer los músculos de debajo del útero, la vejiga y el intestino grueso. O lo que es lo mismo, sirven para fortalecer los músculos pélvicos. Este fortalecimiento ayuda en el momento del parto y posteriormente. Las embarazadas tenemos un problemita que es que vamos muchas veces a hacer pipí y es posible que en algunas ocasiones se nos escape antes de llegar (incontinencia urinaria debida al embarazo y a la presión que ejerce el bebé en la vejiga).

Ejercicios de Kegel en el embarazo

¿QUÉ BENEFICIOS CONLLEVA REALIZAR LOS EJERCICIOS DE KEGEL?

  • Evitar una episiotomía, ya que estos ejercicios reducen el riesgo de desgarro.
  • Disminuir la incontinencia urinaria.
  • Reducen la posibilidad de padecer hemorroides.
  • Incrementan el placer sexual.

En este vídeo de elembarazo.net nos explican de manera muy clara como realizar estos ejercicios y los beneficios que nos aporta ejercitarlos de forma correcta.

La verdad es que yo por suerte aún no he sufrido ningún episodio de incontinencia urinaria, pero sí que voy mucha veces al lavabo. Es más, creo que en parte no se me va la infección de orina porque muchas veces intento aguantar y retrasar el momento del baño. ¡Es que iría a cada momento! Muchas veces acabo de levantarme y ya vuelvo a tener ganas. 

En fin, no sé si será ahora cuando me ponga a hacer los ejercicios de Kegel o ya cuando deje de ir a la oficina (me quedan 23 días exactos) y tenga más tiempo libre. Ahora o después, tengo claro que quiero practicarlos “por si acaso”.

¿Habías escuchado algo sobre estos ejercicios? ¿Los practicas o crees que no sirven para mucho? Si ya has dado a luz ¿te sirvieron estos ejercicios?

¿Como te enfrentas al parto?

Tengo miedo al parto ¿Y tú?

Hace algunas semanas que dije que solo hablaría de parto una vez pasaran las fiestas… y ya han pasado. Y tengo que decir que tengo miedo, mucho miedo. He pasado por distintas fases, y ahora me encuentro en la de pánico total. Y será porque atraigo al mal tiempo o porque estoy más atenta, pero últimamente solo escucho hablar de partos inducidos, cesáreas o mujeres que han necesitado hasta transfusiones. 

¿Te acuerdas de la entrevista que le hice a Valle hace algunas semanas? Yo sí y me acuerdo mucho de sus palabras. Ella nos explicaba que es importante estar tranquila, ir preparada para lo que pueda pasar, no preocuparnos en exceso porque no sabemos que va a pasar en ese momento. Y ese es mi principal problema… ¿Que va a pasar en ese momento y como me voy a comportar?

He leído otras experiencias en las que explican que en ese momento te transformas, que dejas de ser tu misma para convertirte en alguien valiente… ¿De verdad? ¿De verdad me voy a convertir en alguien que puede superar ese momento?

EL MOMENTO MÁS TEMIDO DEL EMBARAZO: LA HORA DEL PARTO

Y no, no me vale que me digas que todas las madres han pasado por eso y lo han superado. Créeme que hay mujeres que me han explicado su experiencia y no lo han superado. Sin ir más lejos, el otro día en una comida de estas fiestas una prima con la que tengo mucha relación me dijo que uno de los motivos por los que no había tenido más hijos había sido por el momento parto. Que el dolor es inaguantable, que no se olvida… que nunca había pasado por un dolor así ni ha pasado por ningún momento parecido en los diez años que tiene su hija.

Estas palabras… aunque me dijo que me las decía para que fuera preparada al parto y que fuese mejor de lo que me pensaba, me hicieron estremecer. Y aquí sigo, con el mismo miedo.

Sueño con el momento parto, pienso constantemente en si sabré diferenciar esas contracciones, si seré una histérica, si podré aguantar, si no me avergonzaré más tarde de todo lo que haré en esos momentos en los que no estás del todo en tus cabales. 

Tengo muchísimas ganas de ver a Manuel, he soñado mil veces con el momento en el que tendría un bebé, una personita a la que cuidar, pero en mis sueños siempre pasaba de estar normal a tener un bebé en brazos. Puede que en algún momento soñara con mi barrigota tal y como está ahora, pero eran los menos. Y para lo que nunca me he sentido preparada es para el momento parto. 

¿Tu también tienes miedo al parto? ¿Cómo lo estás superando? Si ya has dado a luz… ¿me puedes contar tu experiencia?

Contracciones Braxton Hicks

Hace unos días que creo que tengo algunas contracciones Braxton Hicks sueltas y ¿mi primera reacción cual ha sido? Buscar como loca por la red a ver que decían el resto de madres y como las habían distinguido de las de parto. Esto me recuerda un poco a cuando empecé a notar a Manuel, que todo el mundo me decía que lo distinguiría muy bien del resto de movimientos normales de la barriga… y no fue así. Igual soy rara, que también, pero hasta que no lo noté bien notado, no sabía si eran gases o si era ya él (dime que no soy la única, por favor). 

Pero sí, por lo que he leído, es normal que a estas alturas ya empiecen a aparecer las llamadas contracciones Braxton Hicks. Este nombre es el del médico, que por allá en el 1872, las describió por primera vez. ¿No te parece curioso que la primera persona en describir un estado de la mujer sea un hombre? Cosas de la historia, supongo. 

He encontrado este vídeo en el que una matrona explica muy bien como distinguir una contracción Braxton Hicks de una de parto y donde puedes sentir dolor.

COMO DISTINGUIR LAS CONTRACCIONES BRAXTON HICKS DE LAS CONTRACCIONES DE PARTO

Como te decía, estas contracciones empiezan a aparecer en la semana seis del embarazo, pero es muy difícil reconocerlas hasta que no estás más avanzada. Suelen ser sin dolor, aunque también es probable que notes alguna molestia, ya que se producen por una contracción del útero y esto agradable no es. Lo que puedes notar seguro (una vez que hayas pasado la mitad del embarazo) es que la barriga se te pone dura y no es cómodo, la verdad. 

Contracciones Braxton Hicks

Para distinguir una contracción Braxton Hicks de una contracción de parto, lo más normal es fijarse en el dolor. Si duele, es contracción de parto. Pero no te preocupes si son esporádicas, también es normal, ya que el cuerpo se va preparando para el momento. Si tienes contracciones frecuentes y regulares y aún no estás en la semana 37, es necesario consultar un médico. 

Es un tema que me preocupa muchísimo. ¿Seré capaz de distinguir una contracción Braxton Hicks de una normal de parto? ¿Dolerá mucho? ¿Lo aguantaré? 

La verdad es que yo aún no te puedo ayudar describiendo mis contracciones (dolorosas) porque por suerte solo noto molestias, nada de dolor, pero prometo explicar por aquí como es ese dolor. Pero ahora…

¿Me puedes explicar como sentiste tus primeras contracciones? ¿Se parecen a algún dolor ya experimentado? ¿En que semana empezaste a notarlas?